En nuestro centro queremos una biblioteca útil, dinámica, con fondo que se pueda consultar por toda nuestra comunidad educativa. Para ello, hemos llevado a cabo un expurgo colectivo con la implicación de todos los departamentos. Cada uno de los profesores que tienen guardia de biblioteca debía revisar la estantería correspondiente a su materia, y valorar si los ejemplares estaban desactualizados o resultaban adecuados para el alumnado y el profesorado del centro. De esta manera también detectábamos si algún ejemplar no estaba bien colocado y debía recatalogarse en otra sección.

