EL CIPFP CANASTELL LOGRA EL 2º PUESTO EN LA ALBI ECO RACE CON UN VEHÍCULO ELÉCTRICO REVOLUCIONARIO DESARROLLADO EN TIEMPO RÉCORD EL EQUIPO «EVEC-CANASTELL» DESTACA EN FRANCIA DENTRO DE LA CATEGORÍA URBAN CONCEPT INTRODUCIENDO TRES INNOVACIONES TECNOLÓGICAS DISRUPTIVAS DE MOVILIDAD SOSTENIBLE

El Centro Integrado Público de Formación Profesional (CIPFP) Canastell ha vuelto a consolidar su posición como referente internacional en innovación y movilidad sostenible. El equipo Evec-Canastell, compuesto por alumnado y profesorado de los cursos de especialización y ciclos formativos del centro, ha obtenido una histórica 2ª posición en la exigente prueba de Slalom dentro de la prestigiosa competición automovilística Albi Eco Race, celebrada en Albi (Francia).

Cooperación, innovación y movilidad sostenible: tres centros públicos valencianos compiten en Francia

El CIPFP Canastell de Sant Vicent del Raspeig, el IES Cotes Baixes de Alcoi y el IES José Vilaplana de Vinaròs compiten en Francia y refuerzan la cooperación entre centros de Formación Profesional en un proyecto alineado con la movilidad sostenible y la FP del futuro.

La participación española en la competición internacional Albi Eco-Race, celebrada en Francia, ha tenido este año un marcado acento valenciano: los tres únicos centros españoles presentes en la prueba han sido centros públicos de la Comunitat Valenciana. Se trata del CIPFP Canastell de Sant Vicent del Raspeig, el IES Cotes Baixes de Alcoi y el IES José Vilaplana de Vinaròs, tres centros que han llevado hasta este encuentro internacional el talento, la capacidad técnica y el potencial innovador de la Formación Profesional pública valenciana.

Los equipos de la Comunidad Valenciana con sus vehículos durante la competición.

La presencia conjunta de estos tres centros no solo supone un hecho destacable por su relevancia territorial e institucional, sino también por el ejemplo de coordinación, cooperación y apoyo mutuo que han demostrado desde el inicio del proyecto. Los tres equipos han trabajado de forma coordinada para compartir la logística del viaje, optimizar recursos y reducir el impacto económico que implica participar en una competición internacional de estas características. Además, durante toda la prueba han mantenido una línea de colaboración constante, basada en la ayuda mutua, el intercambio de experiencias y la construcción de vínculos profesionales y educativos entre comunidades escolares diferentes, pero unidas por una misma visión de la Formación Profesional.

Un vehículo 100% innovación de la terreta

El gran mérito del equipo alicantino no solo radica en el trofeo obtenido frente a equipos internacionales, sino en haber diseñado, fabricado e implementado en tiempo récord un vehículo eléctrico experimental dotado de tres tecnologías de vanguardia nacidas en sus propios talleres docentes:

  • Sistema de Señalización Frontal Activa de Frenado (eHMI): Pensado para solucionar el peligro del silencio de los vehículos eléctricos urbanos frente a peatones en zonas escolares o pasos de cebra. Mediante un microcontrolador ESP32 y una tira LED RGB direccionable frontal, el coche comunica visualmente y en tiempo real sus intenciones dinámicas. El sistema muestra luz roja continua para el frenado activo, naranja para la dirección y blanca para la iluminación diurna, mejorando radicalmente la seguridad activa y la interacción humano-máquina.
  • Arquitectura de Control Inalámbrica para Circuitos Auxiliares: En un hito de optimización e ingeniería, el equipo sustituyó toda la compleja red física de cables de los mandos complementarios (intermitentes, luces, claxon) por una arquitectura distribuida basada en la tecnología inalámbrica directa ESP-NOW. Usando un nodo maestro conectado a una aplicación móvil creada con MIT App Inventor y varios módulos secundarios en los extremos del chasis, el sistema redujo considerablemente el peso del coche y facilitó su mantenimiento.
  • Carrocería de Paneles Compuestos Flexibles de Fibra de Carbono: Desafiando las carrocerías rígidas tradicionales, el alumnado y profesorado de 1º de GM CARROCERÍA desarrolló aletas y zonas del cockpit utilizando compuestos de fibra de carbono modificados con resinas epoxi flexibles. Esta tecnología otorga memoria de forma parcial al vehículo frente a impactos leves; si sufre una deformación, el material es capaz de recuperar su geometría original mediante la aplicación controlada de ciclos térmicos.

El equipo del CIPFP Canastell con el vehículo de competición.

Impacto pedagógico y valor de la educación pública

Este galardón internacional visibiliza los frutos del aprendizaje basado en retos reales y transversales de la FP pública valenciana. Los estudiantes de especialidades avanzadas como la automoción híbrida, la electrónica embebida y el diseño de sistemas en tiempo real han trabajado de forma unificada bajo un único propósito técnico, demostrando que las aulas públicas lideran la transferencia de conocimiento en el desarrollo de soluciones de micromovilidad del futuro.

La participación en la Albi Eco-Race ha permitido al alumnado enfrentarse a un reto real de carácter técnico e internacional, aplicando en un contexto práctico conocimientos vinculados a la fabricación, el montaje, el diagnóstico y la optimización de vehículos, así como contenidos de eficiencia energética, aerodinámica y sistemas eléctricos y electrónicos. El proyecto favorece, además, el desarrollo de competencias profesionales esenciales como el trabajo en equipo multidisciplinar, la resolución de problemas técnicos, la planificación, la organización y la ejecución de proyectos complejos.

Este tipo de competiciones aportan también un valor añadido especialmente relevante para la FP moderna, al permitir que el alumnado se acerque de forma directa al entorno profesional y tecnológico actual. La participación en un evento internacional facilita la interacción con equipos de otros países, el conocimiento de estándares técnicos exigentes y la adaptación a escenarios reales de alta demanda técnica. Asimismo, contribuye al desarrollo de competencias transversales como la gestión del tiempo, la toma de decisiones, la comunicación en contextos multiculturales y el trabajo bajo presión.

La experiencia adquiere todavía más valor cuando, además de competir, los estudiantes tienen la oportunidad de establecer lazos de cooperación profesional con alumnado de otros centros. En este sentido, la relación entre el CIPFP Canastell, el IES Cotes Baixes y el IES José Vilaplana ha ido más allá de la mera coincidencia en la competición. La colaboración desarrollada durante el desplazamiento y la estancia en Francia ha generado un marco de convivencia profesional y técnica que refuerza uno de los grandes objetivos de la Formación Profesional contemporánea: aprender también a través de redes de cooperación, del intercambio de conocimiento y de la construcción de comunidades de práctica entre futuros profesionales. La competición ofrece una experiencia real de entorno profesional, favorece el contacto con soluciones innovadoras desarrolladas por equipos de distintos países y permite observar, comparar y adaptar buenas prácticas. Todo ello repercute directamente en la mejora de la empleabilidad del alumnado, en la consolidación de perfiles técnicos altamente valorados por el sector y en el impulso del espíritu emprendedor.

Uno de los momentos de convivencia entre los equipos en la zona de descanso de la competición.

Junto a ello, el trabajo desarrollado por el alumnado exige una importante organización y una asunción real de responsabilidades. La planificación de tareas, la distribución de roles según especialidad, la coordinación entre equipos y niveles educativos, la gestión de recursos, el control de materiales y la resolución de incidencias técnicas forman parte del aprendizaje que se deriva de iniciativas de este tipo. Esta dimensión organizativa resulta fundamental para consolidar hábitos de trabajo profesional, autonomía, disciplina y compromiso con objetivos comunes. En el caso del CIPFP Canastell, el proyecto ha integrado además una clara apuesta por la innovación aplicada a la movilidad sostenible, con el desarrollo de un vehículo eléctrico eficiente y la incorporación de soluciones tecnológicas propias. El prototipo ha sido concebido dentro de una experiencia educativa integral que combina formación técnica, innovación, sostenibilidad y desarrollo personal, en plena sintonía con los objetivos de la Formación Profesional del siglo XXI y con las demandas sociales y productivas en el ámbito de la automoción y la electromovilidad.

La participación conjunta del CIPFP Canastell, el IES Cotes Baixes y el IES José Vilaplana proyecta una imagen muy positiva de la FP pública valenciana, capaz de generar proyectos ambiciosos, colaborar por encima de la distancia geográfica y situar al alumnado en escenarios internacionales de aprendizaje, innovación y crecimiento profesional. Más allá del resultado competitivo, la experiencia demuestra que la Formación Profesional moderna no solo forma técnicamente, sino que también prepara para cooperar, innovar, compartir conocimiento y responder a los retos de una sociedad cada vez más vinculada a la sostenibilidad, la tecnología y el trabajo en red.

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