Cerramos nuestra experiencia en Karlsruhe: convivencia, cultura escolar y nuevas ideas para nuestro centro 

En nuestro último día en la European School de Karlsruhe hemos vivido una de las experiencias más enriquecedoras de toda la movilidad. 

Acompañamos al alumnado de 3.º, 4.º y 5.º en una salida al museo de ciencias de la ciudad, desplazándonos en tranvía junto a ellos y participando activamente en la actividad. Durante la visita, el alumnado se organizó en pequeños grupos y pudimos colaborar con el profesorado en el acompañamiento de los niños y niñas durante todo el recorrido. 

Fue una experiencia muy interesante porque nos permitió observar también cómo gestionan las salidas escolares: fomentando la autonomía del alumnado, utilizando el transporte público como parte natural de su día a día y aprovechando los recursos culturales del entorno como espacios de aprendizaje. 

Al regresar al centro vivimos otro momento muy significativo: el claustro había organizado una barbacoa en uno de sus espacios exteriores naturales. Cada docente preparó comida para compartir, el centro aportó bebidas y, además, coincidió con la celebración de varios cumpleaños, por lo que también compartieron diferentes tartas. 

Más allá de lo anecdótico, esta experiencia nos hizo reflexionar sobre algo muy valioso: la importancia de generar espacios de convivencia entre docentes. Nos explicaron que este tipo de encuentros suelen realizarse al finalizar cada trimestre y forman parte de su cultura de centro. 

Este momento informal nos permitió seguir conversando sobre organización escolar, metodologías, inclusión y funcionamiento interno desde una perspectiva mucho más cercana y enriquecedora. 

lvemos al CEIP La Galia con nuevas ideas que pueden tener impacto real en nuestro centro: 

  • seguir potenciando el aprendizaje en el entorno  
  • aprovechar más los recursos culturales cercanos  
  • continuar naturalizando nuestros espacios  
  • reforzar la autonomía del alumnado  
  • generar más espacios de convivencia y cohesión entre el profesorado  

A la vuelta, compartiremos todos estos aprendizajes con el claustro para reflexionar juntos sobre qué ideas pueden adaptarse de forma realista a nuestra realidad educativa. 

Porque Erasmus+ no termina cuando acaba el viaje. Empieza realmente cuando volvemos al centro y transformamos lo aprendido en mejora educativa.

Job Shadowing en Karlsruhe: aprender en y desde la naturaleza 

Durante esta semana, Beatriz, María y la directora Emma están realizando su estancia de job shadowing en la European School de Karlsruhe, un centro que nos ha sorprendido desde el primer momento por su organización, su mirada internacional y su conexión constante con el entorno. 

Se trata de una escuela internacional en el sentido más literal: alumnado de numerosos países europeos convive en un mismo espacio educativo, desde Educación Infantil hasta Secundaria, en un contexto donde los proyectos europeos forman parte de su identidad. 

Uno de los aspectos que más nos ha impactado ha sido el uso educativo de la naturaleza. El centro está situado cerca de la Selva Negra y este entorno no es simplemente paisaje: es una herramienta de aprendizaje. 

Los patios están completamente naturalizados y cuentan con espacios de juego libre, materiales naturales y zonas de experimentación. Dentro de su horario lectivo, el alumnado participa en actividades como: 

  • construcción de refugios  
  • trabajo en el huerto escolar  
  • observación de insectos  
  • seguimiento de huellas de animales en el bosque  
  • actividades vinculadas a la autonomía y la vida al aire libre  

El aprendizaje sale del aula y se convierte en una experiencia real y significativa. 

También hemos podido observar aspectos muy interesantes relacionados con la organización escolar y la inclusión. Un elemento que se ha repetido en varios centros europeos que hemos visitado es la presencia estable de más de un adulto dentro del aula cuando hay alumnado con necesidades específicas. No se trata de un apoyo puntual, sino de una estructura más estable que facilita una atención más personalizada. 

Además, hemos conocido formas de organización que potencian mucho la autonomía del alumnado desde edades tempranas: uso habitual de bicicletas, casilleros personales, responsabilidad sobre los materiales y gran independencia en la vida cotidiana escolar. 

Esta experiencia nos está permitiendo reflexionar sobre nuevas formas de organizar los espacios, aprovechar mejor el entorno natural y continuar avanzando hacia una escuela más activa, inclusiva y conectada con la realidad. 

Y sí… también volveremos con muchas ideas para seguir naturalizando los espacios del CEIP La Galia.  

Nos preparamos para Alemania: conectando aulas antes del viaje 

Dentro de nuestro proyecto Erasmus+, el equipo directivo y el departamento de orientación han iniciado una nueva movilidad con el objetivo de conocer otras formas de organización escolar, metodologías activas e inclusivas y modelos educativos europeos que puedan aportar nuevas ideas a nuestro centro. 

En esta ocasión, la movilidad se desarrolla en la European School de Karlsruhe (Alemania), un centro multicultural con una organización educativa muy diferente a nuestro sistema. 

Pero esta movilidad no comenzó en el aeropuerto. 

Antes de viajar, en el CEIP La Galia ya se estaba trabajando desde el aula para implicar al alumnado en esta experiencia internacional. 

La tutora de 5.º, Beatriz, puso en marcha una actividad de conexión entre nuestro alumnado y una clase de 5.º del centro alemán. El objetivo era sencillo pero muy significativo: que ambos grupos pudieran conocerse antes de nuestra visita, utilizando el inglés como lengua común. 

Nuestro alumnado preparó preguntas en inglés dirigidas a sus compañeros alemanes, acompañadas de su traducción al español para facilitar la comprensión. Además, elaboraron un pequeño vocabulario básico en tres idiomas —español, inglés y alemán— con expresiones cotidianas relacionadas con saludos, alimentos, deportes, animales y otras palabras útiles para comunicarse. 

El momento más especial llegó con una videollamada entre ambos centros. El alumnado pudo conocerse, compartir preguntas y comprobar que, aunque vivan en países diferentes, comparten muchas inquietudes y experiencias similares. 

Con este tipo de actividades buscamos que el alumnado forme parte real del proyecto Erasmus+, entendiendo que una movilidad no pertenece solo al profesorado que viaja, sino a toda la comunidad educativa. 

Así entendemos Erasmus+: abrir nuestras aulas a Europa antes incluso de hacer las maletas. 

Después de la movilidad a Austria

 Ya estamos de vuelta: esto es lo que Austria nos deja 

Nuestra aventura Erasmus+ en Linz ha llegado a su fin, pero lo aprendido acaba de empezar a dar frutos en nuestro centro. 

¿Qué nos hemos traído? 

Hemos vuelto con ideas concretas, no con teoría. La metodología de trabajo autónomo que observamos en la Keferfeldschule nos ha hecho replantearnos cómo organizamos los tiempos y las tareas en el aula. Pequeños cambios, gran impacto. 

También nos ha sorprendido la solidez del trabajo en lectoescritura y matemáticas usando cuaderno y libreta, apostando por la base antes que por la pantalla. Una apuesta que refuerza lo que ya hacemos en La Galia y nos da argumentos para seguir en esa línea. 

¿Y nuestro alumnado? 

Antes de partir, los alumnos prepararon preguntas para sus «colegas» austriacos. Los niños y niñas de Linz respondieron con dibujos, palabras en español y mucha curiosidad. En clase ya hemos compartido esas respuestas y ha sido un momento precioso: ver cómo un escudo del Elche CF emocionó a todo el grupo, o cómo entendieron que en un aula pueden convivir 20 nacionalidades diferentes. 

Esta experiencia no se queda en un viaje. Se convierte en un antes y un después para nuestra forma de enseñar y de entender la escuela. 

Mil gracias a Birgit, a Lisa, a Sonja y a todo el equipo de la Keferfeldschule. Ha sido un lujo aprender de vosotros.  

Durante la movilidad a Austria

Job Shadowing en Austria: aprendiendo desde dentro 

Esta semana dos docentes del CEIP La Galia han vivido en primera persona cómo funciona la Keferfeldschule de Linz, un centro con el que compartimos muchos valores: el trato cercano, el ambiente familiar y las ganas de mejorar cada día. 

Estos son algunos de los aprendizajes que nos hemos traído en la mochila: 

 Autonomía real en el aula. Después de una explicación inicial, cada alumno decide su propio itinerario de trabajo. Eligen el orden, gestionan el tiempo y se responsabilizan de su aprendizaje. Verlo funcionar con niños de 3.º ha sido revelador. 

 Vuelta a lo esencial. Con solo 10 iPads para 200 alumnos, el peso recae en la caligrafía, la lectura en voz alta y las canciones tradicionales. La tecnología es una herramienta, no el eje. 

 Un aula, 20 nacionalidades. La diversidad no es un reto que gestionar sino un recurso que enriquece cada sesión. Lo vimos claramente en la clase de Sonja, de 2.º, donde conviven alumnos de todo el mundo con total naturalidad. 

El tiempo también educa. Jornada de 8:00 a 13:00 h, recreo de solo 20 minutos y un sistema de «Daycare» externo que permite la conciliación sin que el colegio pierda su identidad académica. 

Nuestro alumnado ya está al tanto de este viaje y ha podido hacer preguntas que las docentes han llevado consigo. Las respuestas, muy pronto en el aula.

Avís de privacitat

Este lloc web utilitza només cookies tècniques necessàries per al seu funcionament. No s’emmagatzemen dades amb finalitats publicitàries ni es comparteixen amb tercers. S’utilitza analítica interna sense cookies, i només es recull la IP amb finalitats de seguretat.

Veure política de cookies