Este año hemos disfrutado de un Carnaval lleno de color, imaginación y momentos compartidos. Desde el primer día, las consignas han sido todo un éxito: originales, divertidas y, sobre todo, con una gran implicación por parte de las familias, que se han volcado para que cada niño y niña pudieran vivir esta fiesta de manera especial.
Uno de los días más esperados fue el dedicado a los talleres de maquillaje y peluquería. Los niños y las niñas pudieron transformarse en personajes fantásticos gracias a la creatividad y colaboración de las familias, que una vez más demostraron que, cuando participan, la fiesta se multiplica.

Y, como no, también disfrutamos de la tradicional y divertida enharinada, que cada año se vive con la misma emoción entre grandes y pequeños.


Por último, el día grande de Carnestoltes llegó con una sorpresa meteorológica: el fuerte viento nos obligó a trasladar la celebración a un espacio cerrado. Aun así, el ambiente festivo no decayó ni un segundo. Música, disfraces, risas y mucha ilusión convirtieron la fiesta en un momento inolvidable.




Gracias a todas las familias para hacer posible un Carnaval tan especial. Ya estamos deseando el del año que viene!

































