
La comunidad educativa no puede permanecer en silencio ante hechos tan graves como los ocurridos el pasado viernes en un Centro de Alcoy, donde un profesor sufrió una agresión muy grave por parte de familiares de un alumno, llegando a resultar herido.
Desde nuestro centro queremos expresar la más absoluta condena ante cualquier acto de violencia contra el profesorado y manifestar toda nuestra solidaridad y apoyo al docente agredido, así como en la comunidad educativa del centro.
El profesorado ejerce una tarea esencial para la sociedad: educar, orientar y formar las nuevas generaciones. Esta labor solo puede desarrollarse en un entorno de respeto, confianza y seguridad. Las agresiones, amenazas o intimidaciones hacia los docentes son totalmente intolerables y atentan contra la escuela como espacio de convivencia y aprendizaje.
Este lamentable suceso pone de manifiesto la necesidad de reivindicar el respeto institucional y social hacia la profesión docente, así como reforzar las medidas de protección y apoyo al profesorado ante situaciones de violencia.
Educar es una responsabilidad compartida entre familias, alumnado, centros educativos y administraciones. Sin respeto hacia los docentes, el sistema educativo se debilita.
Por eso, desde la comunidad educativa queremos levantar la voz para decir claramente:
Ni una agresión más al profesorado.
Reivindicamos respeto, protección y reconocimiento para una profesión imprescindible para el futuro de nuestra sociedad.