El proyecto PIIE empieza con otra de las actividades: «Aliados No Humanos: la biodiversidad es resiliencia». La cámara de foto trampeo ya está en marcha, y los primeros datos nos llenan de entusiasmo… y de croares. El sapo corredor (Epidalea calamita) inauguró la temporada con un ciclo vital completo en nuestro estanque, demostrando que, cuando se da espacio, la vida responde. Un gran depredador de invertebrados terrestres que de seguro nos ayuda en el control de fauna perjudicial.
Durante este trimestre, nuestra cámara de fototrampeo ha empezado a captar a los primeros visitantes alados: aves curiosas que se acercan al agua, y que, como buenos bioindicadores, nos ayudan a medir el estado de salud del ecosistema.
Detrás del lente y entre charcas, vamos documentando la vida que nos rodea. Contamos con muchos aliados que no hablan nuestro idioma, pero sí comparten territorio, funciones ecológicas y hasta un poco de espíritu cooperativo.
Este es solo el inicio e iremos subiendo videos de nuestros aliados. En los próximos días seguiremos midiendo, observando y aprendiendo, porque la resiliencia no es solo una palabra bonita: es una estrategia natural fundamental porque garantiza que el sistema pueda responder, adaptarse y recuperarse frente a cambios o perturbaciones..



