Tras cuatro semanas de estancia en Italia, nuestras tres alumnas Mar Bonete, Olaya Marco y Sara Escribano, han regresado de su experiencia de movilidad de larga duración en Milán y Urbino. Vuelven con las maletas llenas de aprendizajes, vivencias inolvidables y, sobre todo, con una enorme sonrisa que refleja lo mucho que han disfrutado esta aventura. Lo que al principio parecía una estancia larguísima, se les ha pasado en un suspiro. Así nos lo han contado ellas mismas a su vuelta, todavía emocionadas. Han aprendido a desenvolverse en un nuevo entorno, a adaptarse a otras metodologías educativas y a convivir dentro de una cultura distinta a la propia, creando lazos de amistad que, sin duda, perdurarán en el tiempo. Por todo ello, junto a la alegría de volver a casa, también sienten la nostalgia de dejar atrás a los amigos y compañeros que ya forman parte de su vida.
Por nuestra parte, los profes, no podemos sino que valorar muy positivamente esta experiencia. El crecimiento académico, personal y humano que han experimentado nuestras alumnas nos confirma que este proyecto Erasmus ha resultado ser una oportunidad única y profundamente enriquecedora. La autonomía, la madurez y la apertura cultural que han alcanzado tendrán un impacto duradero en su futuro. Estas experiencias Erasmus abren puertas, amplían horizontes y dejan huella para toda la vida. Agradecemos a los profesores tutores de esta movilidad Sergio Álvarez Torrella y Juana Márquez Navarro y, especialmente, a nuestra coordinadora Erasmus Ana Mollá Mollá, que se haya podido llevar a cabo este proyecto.







