Como parte del desarrollo del proyecto «Mar en Calma», y gracias a la dotación económica obtenida con el Tercer Premio en el Concurso de Bienestar Emocional en el Ámbito Educativo, hemos podido ofrecer al alumnado un taller vivencial de Disciplina Positiva que sin duda ha dejado huella en muchos de nuestros niños y niñas.
Este taller se centró en dinámicas prácticas y participativas en las que el alumnado pudo reflexionar, experimentar y aprender de forma activa valores esenciales para la convivencia, como:
- El respeto mutuo
- El respeto hacia los demás
- El sentimiento de pertenencia al grupo
- La importancia de las decisiones que tomamos
- La resolución pacífica y constructiva de conflictos
Durante las sesiones, los niños se pusieron en el lugar del otro, exploraron cómo se sienten en diferentes situaciones del día a día, y comprendieron que el error es una oportunidad para aprender, no una amenaza. A través de juegos, dramatizaciones y debates guiados, interiorizaron herramientas emocionales y sociales para mejorar su relación con los demás y con ellos mismos.
Este tipo de actividades nos permiten avanzar hacia una escuela más humana, más empática y más consciente. Estamos convencidos de que este taller no solo les ha hecho pensar, sino que ha sembrado valores que seguirán creciendo en su vida diaria.









