La cura de plantas en la escuela es una actividad que va mucho más allá del ornamental. Involucra a los estudiantes en un proceso de aprendizaje vivencial que fomenta la responsabilidad, la paciencia y el respeto por la naturaleza. Al cuidar plantas, el alumnado desarrolla una mayor conciencia ambiental y comprende, de manera directa, la importancia de los seres vivos en el equilibrio del ecosistema.
Además, estos espacios verdes contribuyen a crear un ambiente escolar más agradable, reducen el estrés y mejoran la calidad del aire.
Incorporar la cura de plantas como parte de la vida escolar es sembrar valores, conocimientos y actitudes que promueven un futuro más sustentable.

