El dolor es más intenso cuando se nos presenta desnudo, sin previo aviso. La comunidad educativa del IES La Asunción de Elche se detiene, para recordar a Guillermo Abio, quien fuera alumno de este centro, y cuya vida ha quedado truncada de forma trágica en las montañas de Asturias.
Fue Guillermo uno de esos alumnos cuya trayectoria no se mide únicamente por sus calificaciones, sino por la serenidad de su paso, sin estridencias ni alardes. Hay jóvenes que parecen prometer mucho, y otros que, simplemente, ya están cumpliendo su promesa desde el primer día. Guillermo pertenecía a estos últimos.
Nuestro pensamiento se dirige, con un respeto lleno de afecto, a sus padres —compañeros de vocación en otros centros educativos— y a toda su familia y amigos. Su dolor es también el nuestro, porque quien entrega su vida a la enseñanza aprende pronto que los lazos forjados con los alumnos no se rompen nunca del todo.
En el recuerdo de Guillermo habrá una serena eternidad que dejan los que supieron vivir con autenticidad.
