Con motivo de la celebración del Día del Libro, nuestro instituto ha querido unir dos formas de expresión esenciales en la educación: la literatura y la creatividad artística a través de la floristería. Esta jornada nos ofrece una oportunidad única para poner en valor el poder de los libros como herramienta de conocimiento, imaginación y crecimiento personal, al mismo tiempo que reivindicamos el trabajo cuidadoso y sensible que desarrolla el alumnado y el profesorado del área de Agraria en el ámbito de la floristería.
Los montajes realizados, en los que se combinan libros con composiciones florales, simbolizan la unión entre cultura y naturaleza, entre palabra y emoción. Cada detalle refleja el esfuerzo, la dedicación y el talento de toda la comunidad educativa, que trabaja conjuntamente para crear espacios que inspiran y transmiten valores.
La floristería, como disciplina educativa, fomenta la creatividad, la sensibilidad estética, el trabajo manual y el respeto por el medio natural. Además, contribuye al desarrollo de competencias clave como la planificación, la paciencia y el trabajo en equipo. Integrarla en celebraciones como el Día del Libro refuerza su valor pedagógico y su capacidad para conectar distintos ámbitos del conocimiento.
Desde nuestro centro, queremos reivindicar la importancia de seguir promoviendo iniciativas que combinen cultura y formación práctica, porque educar también es emocionar, crear y despertar inquietudes.

