En la Escuela Infantil Pequelar, el tiempo se mide en vida, en crecimiento y en acompañamiento y los niños están en el centro de todo.
Cada aposento es un paso, un espacio, donde los niños viven, sienten y se hacen grandes con calma, respeto, confianza y afecto
En el NIDO todo empieza. Las primeras miradas, los primeros gestos, los primeros latidos de confianza. Es un espacio calido y lleno de ternura, donde los niños son acogidos y sostenidos mientras se preparan para abrir las alas.
Cuando llega el momento, acontecen GORRIONES, y empiezan a volar, a explorar el mundo con curiosidad, alegría y libertad, sabiendo que su nido siempre estara cerca.En RAÍCES, los niños encuentran su lugar en la tierra. Crecen fuertes y fuertes, seguro y seguras sosteniéndose en aquello que los nutre el afecto, la calma, la experiencia compartida.
Desde este arraigo, el tiempo los invita a abrirse y así florecen FLORES, que despliegan colores, olores y formas únicas, llenando de belleza y de vida que florece en comunidad.
A los CUCHARONES, la vida late de transformación. Todo cambia, como en la natura, paso a paso. Los niños descubren nuevas maneras de moverse de ser, de relacionarse.
Y un día, casi sin adornarse se convierten en ranas, llenas de energía y confianza, preparadas para hacer grandes saltos hacia nuevos horizontes que los esperan.Así es el camino a Pequelar: un viaje que empieza al nido, arraiga en la tierra y salta hacia el futuro, siempre acompañado con aprecio, respeto y mirada tierna hacia la infancia.