A lo largo del proyecto, las movilidades Erasmus han permitido ampliar horizontes, mejorar la práctica docente, favorecer la inclusión, desarrollar competencias clave y fortalecer la dimensión europea de nuestro centro. Cada viaje ha tenido una finalidad concreta y ha aportado aprendizajes significativos que han repercutido directamente en la vida del colegio.
Heerenveen: inclusión, educación especial y bienestar emocional
La movilidad de job shadowing realizada en Heerenveen estuvo centrada en la educación especial, la atención a la diversidad y la búsqueda de nuevas estrategias para favorecer la inclusión del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
Durante esta visita, el profesorado pudo conocer de primera mano el funcionamiento de diferentes centros de Educación Primaria y observar cómo se organizaban los espacios, los recursos y las metodologías para dar respuesta a las necesidades del alumnado NEAE. Esta experiencia permitió reflexionar sobre la importancia de crear entornos escolares más accesibles, seguros y respetuosos con los diferentes ritmos de aprendizaje.
Uno de los aspectos más relevantes de esta movilidad fue el acercamiento a la metodología Snoezelen, basada en la estimulación multisensorial y en la creación de espacios de calma, relajación y bienestar. El aprendizaje adquirido durante esta visita tuvo una aplicación directa en nuestro colegio, ya que sirvió de inspiración para la creación de nuestra aula de la calma, un espacio pensado para acompañar emocionalmente al alumnado, favorecer la autorregulación y ofrecer un ambiente tranquilo cuando lo necesitan.
Además, durante la movilidad el profesorado tuvo la oportunidad de encontrarse con la autora Albertema, especialista en autismo, lo que enriqueció aún más la formación recibida y aportó nuevas ideas para mejorar la intervención educativa con alumnado con TEA y otras necesidades específicas.
Nîmes: historia, naturaleza, ciudadanía activa e inclusión
La movilidad en grupo realizada en Nîmes reunió a profesorado y alumnado en torno al proyecto común History, Nature and Future, compartido también con el centro socio de Finlandia. Esta experiencia combinó actividades al aire libre, visitas culturales, contacto con la naturaleza y reflexión sobre la historia europea y los movimientos migratorios.
Durante la estancia, el alumnado visitó lugares históricos de la ciudad de Nîmes y su entorno, lo que permitió trabajar la competencia ciudadana a partir del conocimiento del patrimonio, la memoria histórica y la relación entre pasado, presente y futuro. Uno de los elementos más significativos fue el contacto con ciudadanos de origen español residentes en la ciudad, muchos de ellos vinculados a procesos de emigración, exilio o consecuencias de la Guerra Civil española. Este encuentro permitió al alumnado comprender mejor la importancia de la memoria, la identidad, la solidaridad y la participación social.
Estas experiencias contribuyeron al desarrollo de una ciudadanía activa, crítica y comprometida. Además, se estableció una relación directa con acciones educativas como las clases de alfabetización a familias, entendidas como una forma de favorecer la inclusión social, la participación comunitaria y la igualdad de oportunidades.
La inmersión en la naturaleza también ocupó un lugar importante durante esta movilidad. La visita al Pont du Gard permitió trabajar el respeto por el entorno, el valor del patrimonio natural y cultural, y la necesidad de conservarlo para las generaciones futuras. Además, el viaje se realizó en autobús en lugar de avión, lo que reforzó el compromiso del proyecto con una movilidad más sostenible y respetuosa con el medioambiente.
En esta movilidad participaron cinco alumnos con diferentes necesidades y situaciones personales, relacionadas con barreras socioeconómicas, culturales, sociales y del propio sistema educativo y formativo. En uno de los casos, el colegio asumió la tutoría legal del alumno para facilitar su participación en la experiencia Erasmus. La convivencia con familias de acogida en un contexto social y económico diferente al habitual supuso un importante aprendizaje para el alumnado, que tuvo que adaptarse a nuevas normas, rutinas, costumbres y formas de vida.
A la vuelta, se realizó una formación en cascada para compartir los aprendizajes adquiridos con el resto del claustro, garantizando así que la experiencia no quedara limitada a las personas participantes, sino que repercutiera en todo el centro.
Kolín, República Checa: competencia digital, robótica, comunicación e historia europea
La movilidad realizada en Kolín permitió trabajar de forma especial la competencia digital, matemática y científica, además de la competencia comunicativa y ciudadana. Durante la estancia, el alumnado y el profesorado participaron en actividades relacionadas con la robótica, la programación y el pensamiento computacional.
Entre las experiencias más destacadas se encuentran las clases de Scratch, las actividades de programación y el conocimiento del canal de televisión del colegio anfitrión, en el que el propio alumnado participaba en la grabación y difusión de contenidos. Estas actividades mostraron nuevas formas de integrar la tecnología en el aula de manera creativa, práctica y motivadora.
El profesorado también pudo recoger ideas para mejorar la organización de los recreos y los materiales disponibles para el alumnado durante estos espacios. Esta observación permitió reflexionar sobre el valor educativo del tiempo de recreo, no solo como momento de descanso, sino también como oportunidad para favorecer la convivencia, la autonomía, la creatividad y el juego cooperativo.
La competencia comunicativa se trabajó de manera constante, ya que el alumnado tuvo que utilizar el inglés como lengua común para relacionarse con estudiantes y docentes de otros países. Esta necesidad real de comunicación aumentó su motivación y les ayudó a ganar confianza en el uso del idioma.
Además, se ampliaron las redes de colaboración con centros europeos, ya que durante esta movilidad también se compartieron actividades con centros de Hungría. Esta cooperación internacional fortaleció el sentimiento de pertenencia a una comunidad educativa europea.
La visita a diferentes ciudades cercanas permitió trabajar la historia, el patrimonio y la cultura local. Estas actividades contribuyeron al desarrollo de la competencia ciudadana, ayudando al alumnado a comprender mejor la diversidad cultural europea y la importancia de conocer y respetar la historia de otros pueblos.
En esta movilidad participó también un alumno con TEA, lo que refuerza el carácter inclusivo del proyecto. Su participación demostró que las experiencias Erasmus pueden y deben estar al alcance de todo el alumnado, siempre que se planifiquen los apoyos necesarios y se promueva un entorno seguro, flexible y acogedor.
Finlandia: naturaleza, ciencia, pensamiento computacional y aprendizaje para la vida
La movilidad realizada en Finlandia también formó parte del proyecto común History, Nature and Future. Esta experiencia permitió trabajar de manera integrada las ciencias naturales, la competencia digital, la competencia matemática, la conciencia medioambiental, la autonomía personal y la convivencia intercultural.
Una de las actividades más significativas fue la marcha nórdica, durante la cual el alumnado pudo estudiar la flora y la fauna del entorno. El paisaje natural finlandés se convirtió en un aula abierta donde aprender a observar, analizar y valorar el medioambiente. Esta forma de aprendizaje permitió conectar los contenidos escolares con la realidad y fomentó una actitud de respeto hacia la naturaleza.
También se realizaron actividades de orientación en el bosque y patinaje sobre hielo, experiencias que contribuyeron al desarrollo de la autonomía, la confianza personal, la cooperación y la superación de retos. Estas actividades, además de tener un componente físico y lúdico, ayudaron al alumnado a desenvolverse en un entorno diferente y a adaptarse a nuevas condiciones climáticas y culturales.
El pensamiento computacional y la competencia digital estuvieron presentes en diferentes momentos de la movilidad. El alumnado realizó maquetas en 3D y trabajó con iPads en una actividad de reconstrucción de una mansión, lo que permitió combinar creatividad, tecnología, diseño y resolución de problemas. Estas propuestas favorecieron el aprendizaje activo y el uso significativo de herramientas digitales.
La planificación de la movilidad incluía también actividades en una granja, relacionadas con el respeto por los animales, el cuidado del entorno y la sostenibilidad. Asimismo, la visita a una central nuclear permitió trabajar la concienciación medioambiental y reflexionar sobre la producción de energía, el consumo responsable y los retos energéticos actuales. A partir de esta visita se realizaron actividades vinculadas a la energía eléctrica y a la importancia de utilizar los recursos de manera responsable.
El alumnado también participó en unas olimpiadas y en actividades de matemáticas vikingas, propuestas que favorecieron el trabajo en equipo, el razonamiento lógico, la resolución de problemas y la motivación hacia el aprendizaje.
Para el profesorado, esta movilidad supuso una oportunidad para conocer nuevas formas de organización de espacios escolares. Llamaron especialmente la atención recursos como el bibliobús situado en el patio, el taller de bricolaje y el aula para la vida. Esta última sirvió de inspiración para desarrollar en nuestro colegio actividades prácticas como la creación de jardineras con palets de madera o la elaboración de llaveros de macramé.
Estas propuestas conectan directamente con una educación más competencial, manipulativa y vinculada a la vida real. Además, se puso en valor el aprovechamiento del entorno natural como ambiente de aprendizaje, una idea que ha enriquecido la manera en que entendemos los espacios educativos en nuestro centro.
Erasmus como experiencia de autonomía, convivencia y ciudadanía europea
Todas las movilidades grupales tuvieron un elemento común muy importante: el alojamiento del alumnado con familias de acogida. Esta convivencia permitió a los alumnos y alumnas conocer otras formas de vida, otras rutinas, otros climas, otras culturas y, en algunos casos, otras religiones y tradiciones.
Vivir con una familia de otro país les ayudó a desarrollar la empatía, la tolerancia, la flexibilidad y la capacidad de adaptación. También favoreció su autonomía personal, ya que tuvieron que desenvolverse en una ciudad desconocida, orientarse en nuevos espacios, respetar normas diferentes y utilizar el inglés como lengua común para comunicarse.
Estas experiencias contribuyen de manera directa al enriquecimiento personal, social y cultural del alumnado. Erasmus no solo permite viajar, sino aprender a convivir, a respetar la diversidad, a superar inseguridades y a sentirse parte de una Europa común.
Impacto en el centro y valoración final
El impacto de estas movilidades ha sido muy positivo tanto para el alumnado como para el profesorado y el conjunto del centro educativo. Las experiencias vividas han permitido incorporar nuevas metodologías, mejorar la atención a la diversidad, reforzar la competencia lingüística en inglés, ampliar la dimensión europea del colegio y generar nuevos proyectos dentro del aula.
Entre los resultados más visibles destacan la creación del aula de la calma, la incorporación de actividades prácticas inspiradas en el aula para la vida, la reflexión sobre la organización de espacios escolares, la mejora de la inclusión del alumnado con necesidades específicas y el fortalecimiento de las redes de colaboración con otros centros europeos.
Consideramos que los objetivos planteados en las movilidades no solo se han alcanzado, sino que se han superado ampliamente. El proyecto Erasmus ha dejado una huella real en nuestro centro y ha contribuido a construir una escuela más inclusiva, abierta, sostenible, innovadora y europea.
