¡Los disfraces ya tienen casa propia!
Tenemos un rincón en el que nos encanta disfrazarnos, imaginar historias y hacer ¡volar la creatividad! Pero estaba siempre un poquito patas arriba.
Ahora hemos podido comprar un armario con colgadores para tener los disfraces bien ordenados y así disfrazarse es será mucho más fácil.


¡Las fiambreras también tienen su espacio!
Cada día, a la hora de almuerzo, pasaba el mismo: fiambreras por aquí, fiambreras por allá… un auténtico festival desordenado!
Por eso hemos comprado dos estanterías de madera para guardar las fiambreras del almuerzo de manera ordenada, práctica y a la altura de los niños y niñas.
Una pequeña gran mejora.
