En Aula Oberta, seguimos disfrutando de actividades prácticas que nos ayudan a aprender de manera divertida y significativa. En una de nuestras últimas sesiones de Laboratorio, realizamos un experimento muy interesante para observar cómo se conserva el caldo bajo diferentes condiciones. Llenamos varios vasos con caldo y, en cada uno, añadimos un ingrediente diferente: azúcar, vinagre, sal, o lo pusimos como control en la nevera y control en la estufa. El objetivo era comprobar en qué condiciones el caldo se conserva mejor y cuál de los anteriores componentes en mejor conservante. A lo largo de la actividad, también aprendimos a plantear hipótesis, es decir, lo que pensábamos que ocurriría dependiendo de las variables que estábamos manipulando. Fue una experiencia muy educativa y nos permitió profundizar en el método científico.
Además, realizamos otras prácticas fascinantes que nos acercaron aún más al mundo de la biología. Con la ayuda del microscopio, pudimos observar espermatozoides en los testículos de cerdo, lo que nos permitió aprender sobre la reproducción y la anatomía. ¡Fue increíble poder ver en detalle algo tan pequeño y complejo!
También tuvimos la oportunidad de realizar una práctica con riñones, donde comprobamos cómo el agua oxigenada reacciona con la catalasa presente en las células y produce una ligera espuma al eliminar las bacterias. Esta observación nos ayudó a entender cómo las enzimas trabajan en el cuerpo para protegernos de los microorganismos.
Cada una de estas actividades nos ha permitido no solo aprender sobre ciencia, sino también experimentar, observar y reflexionar de manera activa. ¡En Aula Oberta nos encanta poder explorar y descubrir el mundo que nos rodea!











