El alumnado de 2 y 5 años ha vivido una deliciosa experiencia de aprendizaje compartido a través de una propuesta interciclo centrada en la chocolate. Mediante la experimentación y la exploración sensorial, los niños y las niñas han descubierto que el aprendizaje más significativo nace cuando pueden tocar, oler, observar, manipular y disfrutar de aquello que están investigando. Porque aprender no es solo escuchar, sino vivir, sentir y experimentar con todo el cuerpo.
Durante la actividad, han conocido la chocolate en diferentes formatos y estados: en tableta, dura y sólida; en polvo, suave y ligera; y líquida, cremosa y modelable. Han observado los cambios, han comparado texturas, han percibido sus aromas y han expresado sus descubrimientos utilizando un vocabulario cada vez más rico y preciso. Además, han realizado grafismos sobre la chocolate, dejando improntas, trazos y dibujos que han combinado creatividad, motricidad fina y goce.
El alumnado de 5 años ha acompañado los compañeros y las compañeras de 2 años con aprecio y responsabilidad, convirtiéndose en guías y modelos de aprendizaje. Esta propuesta ha permitido desarrollar los sentidos, la curiosidad, la observación y la capacidad de admiración, demostrando que las experiencias vivenciales y manipulativas dejan una impronta mucho más profunda y duradera. Sin duda, una actividad muy dulce con la cual hemos aprendido que la chocolate no solo se come… también se investiga, se siente y se descubre! 🍫✨
