Con el ÁRBOL DE LA VIDA, enmarcado dentro de las actividades del 8M, todo el alumnado participa en construir un bosque simbólico en torno a 2 de los «troncos» que sustentan la convivencia en el centro: EMPATÍA e INCLUSIÓN, porque es nuestra intención formar ciudadanos/as sensibles, colaborativos/as y comprometidos/as, capaces de generar cambios positivos en su entorno.


