Proyecto Guardabosc en el IES de Ademuz: educación ambiental para la prevención y el compromiso con el entorno
El IES de Ademuz ha desarrollado durante el curso 2025-2026 el proyecto de innovación educativa Guardabosc, una iniciativa impulsada por la Generalitat Valenciana que promueve la prevención de incendios forestales y la educación ambiental en los centros educativos. Este proyecto se enmarca dentro de las acciones de innovación e inclusión educativa, con el objetivo de fomentar en el alumnado una conciencia activa y responsable hacia el medio natural, especialmente relevante en un entorno rural como el nuestro.
Desde su inicio, el proyecto se ha integrado plenamente en la programación general anual del centro, implicando a distintos departamentos y niveles educativos. La propuesta combina actividades en el aula con salidas al entorno y colaboraciones con agentes externos, ofreciendo al alumnado una experiencia de aprendizaje significativa, práctica y contextualizada.
Uno de los pilares fundamentales del proyecto ha sido el trabajo en el aula. A través de sesiones teóricas, dinámicas participativas y actividades didácticas, el alumnado ha podido adquirir conocimientos básicos sobre biodiversidad, ecosistemas, contaminación y deterioro ambiental. Asimismo, se han abordado conceptos clave relacionados con los incendios forestales, como sus causas, comportamiento, consecuencias y medidas de prevención. Estas actividades han permitido reflexionar sobre el impacto de los grandes incendios y la importancia de actuar de manera responsable para evitarlos.
El uso de materiales didácticos proporcionados por el programa Guardabosc ha sido especialmente relevante. Estos recursos, diseñados de forma clara y visual, han facilitado la comprensión de contenidos complejos y han contribuido a aumentar la motivación del alumnado. Además, se han adaptado a diferentes niveles educativos, permitiendo su integración en distintas materias y favoreciendo el trabajo interdisciplinar.
Otro eje fundamental del proyecto han sido las salidas al entorno, que han permitido trasladar el aprendizaje más allá del aula. Destaca la visita al Paraje Natural de Puebla de San Miguel, donde el alumnado ha podido observar directamente la riqueza ecológica de su entorno, conocer diferentes especies y entender los factores que influyen en la conservación de los ecosistemas. Esta experiencia ha resultado especialmente enriquecedora, al conectar los contenidos trabajados en clase con la realidad del territorio.
Asimismo, se ha realizado una visita al parque de bomberos de Ademuz, donde el alumnado ha podido conocer de primera mano el trabajo de los profesionales encargados de la extinción de incendios. Esta actividad ha permitido comprender la complejidad de las intervenciones, la importancia de la prevención y el papel fundamental de estos servicios en la protección del medio natural y de la población.
El proyecto también ha fomentado la colaboración con otras iniciativas del centro, como el proyecto PRIDE del IES, centrado en la separación y reciclaje de residuos. Esta colaboración ha reforzado la dimensión ambiental del proyecto, promoviendo hábitos sostenibles y una mayor implicación del alumnado en la gestión responsable de los residuos. De esta manera, se ha trabajado no solo la prevención de incendios, sino también una visión más global de la sostenibilidad y el cuidado del entorno.
Uno de los resultados más destacados del proyecto ha sido el cambio de actitud del alumnado hacia el medio ambiente. A lo largo del curso, se ha observado una mayor sensibilización y una valoración más positiva del entorno en el que viven. Muchos estudiantes han descubierto aspectos de su propio territorio que desconocían, lo que ha contribuido a generar un mayor sentido de pertenencia y responsabilidad.
Este proceso de aprendizaje ha ido más allá de la adquisición de conocimientos, fomentando el desarrollo de competencias clave como el pensamiento crítico, la conciencia ecológica y el compromiso social. El alumnado ha aprendido no solo a identificar problemas ambientales, sino también a proponer soluciones y adoptar comportamientos más respetuosos con el medio.
Desde el punto de vista metodológico, el proyecto ha apostado por un enfoque activo y participativo, en el que el alumnado ha tenido un papel protagonista. Las actividades prácticas, el trabajo en grupo y la conexión con el entorno han favorecido un aprendizaje más significativo y duradero. Además, la coordinación entre el profesorado y la implicación de otros agentes externos han sido esenciales para el éxito del proyecto.
A pesar de los buenos resultados, la experiencia también ha permitido identificar posibles mejoras. Entre ellas, destaca la necesidad de ampliar el tiempo dedicado al proyecto para profundizar en los contenidos, así como incrementar el número de salidas al entorno y reforzar la colaboración con entidades locales y agentes medioambientales. También se considera conveniente potenciar la implicación de las familias y continuar avanzando en el enfoque interdisciplinar.
En conclusión, el proyecto Guardabosc ha supuesto una experiencia muy positiva para el IES de Ademuz, tanto por la calidad de las actividades desarrolladas como por el impacto generado en el alumnado. Ha permitido acercar la educación ambiental a la realidad del entorno, favoreciendo la sensibilización y el compromiso con la conservación del medio natural. Este tipo de iniciativas resultan fundamentales para formar ciudadanos responsables, capaces de valorar y proteger el patrimonio natural que les rodea.











