Hoy hemos vivido un día muy especial en el colegio, lleno de emociones y aprendizajes compartidos.
Por la mañana, la maestra Amparo ha leído al alumnado el cuento Arturo y Clementina de Adela Turín, una historia que no solo habla del buen trato, sino también de algo fundamental: la libertad de la mujer, la importancia de poder decidir, expresarse y ser valorada. Hemos reflexionado con los niños y niñas sobre cómo cada persona merece respeto, apoyo y libertad para crecer feliz.
Durante la hora del patio, hemos creado un mural muy simbólico con el maestro Iván.
Los niños y niñas han plasmado sus manos pintadas de color violeta, formando juntas el pelo de una mujer. ¡Ha quedado precioso!
Después de comer, hemos vivido un momento muy emotivo: hemos bailado la coreografía de “La puerta violeta”, de Rozalén, como símbolo de unión y de nuestro compromiso con un colegio donde todos se sientan seguros, respetados y queridos.
En este día tan importante, queremos recordar un mensaje claro y cercano: nadie tiene derecho a hacer sentir mal a otra persona. Cada niño, cada niña, cada persona merece crecer rodeada de cariño, respeto y libertad.
