En el proyecto Pueblo, uno de nuestros objetivos es conocer la gastronomía local, y esta semana hemos aprendido mucho sobre ella. El lunes elaboramos mosto, una bebida tradicional sin fermentar hecha a partir del zumo de la uva, y el miércoles preparamos un delicioso postre típico: el mostillo.
Vicente y Juan Gabriel nos mostraron dos herramientas muy importantes para este proceso: la estrujadora y la prensa, explicándonos para qué se utilizan. Estas máquinas, que en su momento les costaron 137.000 pesetas, que equivalen aproximadamente a 824 euros hoy en día.
Después de prensar las uvas, probamos el mosto y nos encantó su sabor dulce y natural.
El miércoles, gracias a la colaboración de la abuela y la madre de Patri (Mari Carmen y Mari) pudimos aprender a hacer el mostillo, utilizando el mosto que habíamos obtenido el lunes. Con tan solo tres ingredientes —mosto, harina y almendras o nueces— conseguimos un postre estupendo, con un sabor muy especial y tradicional.
Queremos dar las gracias a la familia de Patri, a Juan Gabriel, a Vicente, a Pepe, Luca y Juanico por compartir con nosotros su tiempo, sus conocimientos y su generosidad.
¡Ha sido una experiencia inolvidable que ha salido hasta en el periódico!














