
El aprendizaje-servicio es una propuesta educativa que combina el aprendizaje con el compromiso social, mediante la realización de actividades que contribuyen a mejorar el entorno y ayudar otras personas.
En este proyecto, el alumnado participa en varias iniciativas solidarias adaptadas a sus posibilidades. Por ejemplo, han preparado actividades dirigidas a personas con Alzheimer y han compartido una jornada con ellas, poniendo en práctica estas actividades y disfrutando de una experiencia enriquecedora.
A través de estas acciones, los niños y niñas aprenden valores como la solidaridad, la empatía y la responsabilidad, a la vez que desarrollan habilidades sociales y toman conciencia de la importancia de contribuir positivamente a la sociedad.







