De buena mañana, un equipo formado por el conserje, parte del claustro y del alumnado de nuestro centro ha sacado los muñecos que, con cuidado e ilusión, han creado las familias para continuar transmitiendo a las nuevas generaciones la tradición fallera tan arraigada en nuestra cultura valenciana.
Aquí podéis ver el proceso de montaje:




Así de bonita ha quedado: un homenaje a la música que nos recuerda que esta es un lenguaje universal con un gran potencial para curar emocional y físicamente. Porque la música nos atrapa, porque todo lo que hay a nuestro alrededor es música: nuestro cuerpo, nuestra mente, la naturaleza.





