En el marco del Programa Reto, nuestro alumnado ha participado en una enriquecedora actividad centrada en la educación emocional: la creación de las cajas de las emociones. Una propuesta pensada para ayudar a identificar, comprender y expresar lo que sentimos en nuestro día a día.
Cada docente ha elaborado la caja de su clase, incorporando en su interior palos depresores de distintos colores, cada uno asociado a una emoción concreta: el amarillo para la alegría, el rojo para el enfado, el azul para la tristeza, el verde para la calma, el gris para el miedo, el naranja para la sorpresa y el lila para la envidia.
A lo largo de todas las etapas educativas, desde Infantil hasta 6º de Primaria, las emociones se han trabajado de forma progresiva, adaptándose al nivel madurativo del alumnado y ampliando su comprensión a medida que avanzan en su aprendizaje.
En cada palo, además del color, se incluían frases relacionadas con cada emoción. A partir de ellas, el alumnado ha reflexionado y compartido en voz alta cuándo experimenta esas emociones y qué significado tienen para ellos. Este ejercicio no solo ha favorecido la expresión oral, sino también la empatía y el respeto hacia los sentimientos propios y de los demás.
Sin duda, una experiencia muy valiosa que contribuye a formar personas más conscientes, capaces de gestionar sus emociones y convivir de manera más positiva.

