
El reto de diciembre pone el foco en la inclusión y el respeto a la diversidad, convirtiendo el alumnado en “Guardianas por la inclusión”. Este mes el objetivo es doble: mantener libres la rampa y los accesos del centro, y garantizar que todas las niñas y niños tengan espacio y oportunidad para jugar en el patio.
En primer lugar, se trabaja que la rampa y los espacios de acceso sean respetados como zonas necesarias para las personas que las utilizan diariamente, especialmente aquellas con movilidad reducida. Se conciencia el alumnado sobre las barreras arquitectónicas y sobre como ocupar un espacio preferente puede dificultar el movimiento de otra persona.
En segundo lugar, el reto anima a observar el patio y preguntarse: ¿está todo el mundo participando? ¿Hay alguien que se quede fuera? ¿Podemos invitar? ¿Podemos adaptar un juego? El objetivo es que el alumnado entienda que jugar es un derecho y que todas las personas tienen que poder disfrutar de ese momento, independientemente de sus habilidades o necesidades.
Coincidiendo con el Día Internacional de las Personas con Diversidad Funcional (3 de diciembre), este reto ayuda a mirar el patio con otros ojos y a construir un espacio realmente compartido, respetuoso e inclusivo.
