Llegamos al final de la semana y de la experiencia, que ha sido intensa y rápida al mismo tiempo. Cada día ha sido diferente. Hoy lo primero que hemos hecho ha sido reunirnos con Annette, la directora del centro. Hemos estado conversando sobre los aprendizajes vividos, la visión de su escuela, los retos como máxima responsable, la situación de la educación en España… Ha sido una conversación enriquecedora para las dos partes.

Seguidamente, nos hemos reunido con nuestra tutora, Bettina, que también estaba muy interesada en saber si la semana había sido provechosa y ha seguido dándonos ideas para acercar el mundo exterior al aula, y también sacar lo de dentro de clase al exterior. Como nos decía, la meteorología no era un motivo para cancelar una actividad al exterior, simplemente hay que ajustar los tiempos. Como escuela también se están formando para seguir ofreciendo lo mejor a su alumnado. Todo ello con “baby steps”, pequeños pasos.
A continuación, he estado con Dorte, la encarada del taller de madera. Con la inspiración de las historias, hemos estado creando marionetas con palos de madera y otros materiales. También nos ha estado enseñando como unas viejas herramientas se podían convertir en decoración para escuela, ya que ella reflexiona mucho sobre qué usos se les pueda dar a las cosas para alargar su vida útil.
En definitiva, una mirada pausada de educación basada en los procesos, y no tanto en producir.
