Como parte del Proyecto de Innovación e Inclusión Educativa (PIIE), nuestro centro ha desarrollado bancales elevados para mejorar el huerto escolar. Este proyecto no solo optimiza el espacio de cultivo, sino que también fomenta el trabajo en equipo y el aprendizaje práctico entre los estudiantes.
Los bancales elevados ofrecen múltiples ventajas: mejoran el drenaje, facilitan el acceso a las plantas y permiten un mejor control del suelo y los cultivos. En el taller, los alumnos aprenden a diseñar, construir y preparar estos bancales, utilizando materiales reciclados y técnicas sostenibles.
El proceso comienza con la planificación del espacio y la selección de materiales, seguido de la construcción de las estructuras con ladrillos. Luego, se rellenan con capas de materia orgánica, compost y tierra fértil para garantizar un crecimiento óptimo de las plantas.



