El pasado 1 de julio del 2026, se estrenó en ADOC, en Elda, la obra de teatro El viejo que veía demasiado, escrita y dirigida por Noemí Catalán Romero, e interpretada por más de 60 integrantes de la comunidad educativa del centro, incluyendo profesorado, alumnado, y familias.
Es el tercer año consecutivo de un proyecto titánico y excepcional por la cantidad de personas que se reúnen y sacan hacia adelante en muy poco tiempo una pieza teatral. Un acontecimiento único, altruista, y de importancia capital por su huella humana a pesar de que no lleve sello administrativo.
En este sainete cómico se criticó la ceguera intelectual. Ambientada en el Madrid de 1969, se aludió al pasado y al presente como un peligroso espejo en el que pueden empezar a repetirse ciertas casuísticas de la actualidad. Con el trasfondo de Luces de Bohemia, de Valle-Inclán, y parodiándose diversas obras literarias, se pone en valor la educación pública, la importancia del maestro y de las familias. La obra contó con música en directo y danza, destacándose especialmente el vínculo emocional integrador de todos los participantes que lograron, una vez más, conmover al público, en una obra que gritaba a los cuatro vientos que si se quiere sí se pueden ejecutar cosas imposibles y que no hay fuerza que no pueda romper el inmovilismo social o el silencio institucional.
Agradecimientos a todos aquel que dio su apoyo…logrando sacar un rato para ver a su compañero, alumno, familiar, o como representante de «Educación», y al talento de cada persona que remó hasta el final a pesar de sus contextos personales. Parafraseando la obra: «El esperpento está en los despachos…la cultura compartida te da libertad y derriba la ignorancia…hacia adelante siempre…porque un nuevo día brillará». Y: dejemos tanto trámite administrativo y ocupémonos más de las personas y de darles un acceso digno al aprendizaje.