El pasado viernes, justo después del primer patio, el alumnado de 1ºB cambió los libros por guantes y bolsas de basura para participar en una actividad muy especial: la limpieza de nuestro patio.
Aunque a simple vista no parecía estar muy sucio, bastó mirar entre los bancales para descubrir una buena colección de plásticos, briks y papel de aluminio. Pequeños restos que, juntos, nos hablan mucho de nuestros hábitos de consumo.
Al principio hubo alguna protesta (inevitable 😅), pero pronto la mayoría se puso manos a la obra. Entre risas y bolsas que se iban llenando, apareció la pregunta estrella del alumnado:
— “Profe, ¿esto cuenta para nota?”
La respuesta fue clara: todo cuenta para nota, especialmente cuando se trata de cuidar el entorno que compartimos cada día.

Esta actividad forma parte de las propuestas impulsadas por la coordinación de medioambiente del centro, que durante el curso promueve iniciativas como “Residuo Cero”, animando al alumnado a traer almuerzos más sostenibles y reducir envoltorios y productos industriales. Y los resultados se notan: cada vez encontramos menos basura.
Terminamos con una foto final y varias bolsas llenas… pero, sobre todo, con la sensación de que cuidar nuestro espacio también es aprender.
🌍 Porque un patio limpio empieza con pequeños gestos. ¿Te sumas al próximo?
