Después de aprender a elaborar bolsas reutilizables de macramé como alternativa sostenible a las bolsas de plástico de un solo uso, han sido los propios estudiantes de 1º de ESO quienes han asumido el papel de formadores, enseñando paso a paso esta técnica artesanal a las personas participantes del taller.
La actividad se ha desarrollado en un ambiente de colaboración, respeto y cercanía, en el que jóvenes y mayores han compartido experiencias y conversaciones. Más allá del aprendizaje de la técnica del macramé, la jornada ha servido para reforzar valores como la solidaridad, la empatía, la paciencia y el compromiso social.
De este modo, el alumnado ha podido comprobar cómo sus conocimientos pueden tener un impacto positivo en la comunidad, mientras que las personas participantes han disfrutado de una actividad creativa que favorece la concentración, la motricidad fina y las relaciones sociales.




