Se acerca la Navidad y hemos vivido una experiencia inolvidable en el Centro de Día. Emociones a flor de piel, canciones compartidas, risas y abrazos entre generaciones.
Un encuentro intenso, tierna y llena de humanidad que nos recuerda el valor de parar, escuchar y compartir.
Gracias para abrirnos las puertas y el corazón. Ha sido mucho, muy especial!
