El claustro del centro educativo colaboró con la Fundación Pequeño Deseo para ofrecer una mañana de creatividad, ilusión y acompañamiento a niños hospitalizados
El claustro de maestros del CEIP Doctor Borràs de Alfarrasí ha querido dar la bienvenida al nuevo curso escolar de una manera muy especial: compartiendo tiempo, creatividad y cariño con los niños ingresados en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València.
El pasado lunes 7 de septiembre, el equipo docente del centro se desplazó hasta el hospital de la mano de la Fundación Pequeño Deseo, una entidad dedicada a hacer realidad los deseos de niños y niñas que padecen enfermedades graves o de larga duración. La iniciativa permitió a las maestras acercarse a la realidad de estos pequeños pacientes y contribuir, desde la educación y la sensibilidad, a transformar por unas horas su estancia hospitalaria.
Durante la jornada, las docentes participaron en diferentes actividades creativas y manualidades junto a los niños ingresados. A través de los colores, las formas y la imaginación, los espacios del hospital se llenaron de ilusión y se convirtieron en el escenario de una mañana diferente. Cada dibujo, cada creación y cada conversación sirvieron para compartir momentos de alegría y ayudar a que los menores desconectaran temporalmente de las rutinas propias del hospital.
La actividad fue concebida como una experiencia de acompañamiento y humanidad. Más allá de las manualidades, la presencia de las maestras permitió establecer un vínculo cercano con los niños y sus familias, ofreciendo escucha, afecto y una atención especialmente necesaria en momentos de vulnerabilidad. La propuesta puso de manifiesto que, en ocasiones, un gesto sencillo puede adquirir un enorme valor cuando se realiza con generosidad y empatía.
Para el claustro del CEIP Doctor Borràs, esta visita representa mucho más que una actividad puntual. Ser maestro implica transmitir conocimientos, pero también educar en valores como la solidaridad, el respeto, la compasión y el compromiso con los demás. Por ello, el equipo docente considera fundamental que su labor no se limite al aula, sino que también contribuya a construir una sociedad más sensible y comprometida.
La colaboración con la Fundación Pequeño Deseo permitió al profesorado conocer de cerca la importante labor que desarrolla esta organización. Su trabajo busca mejorar el estado anímico de los menores enfermos mediante el cumplimiento de sus deseos, generando emociones positivas que pueden ayudarles a afrontar con mayor fortaleza los tratamientos y las dificultades derivadas de su enfermedad.
La jornada estuvo marcada por la emoción y por numerosos momentos de complicidad. Las maestras prepararon las actividades con entusiasmo y se implicaron plenamente para que cada niño pudiera disfrutar de una experiencia adaptada a sus circunstancias. El resultado fue una mañana mágica, llena de sonrisas y pequeños instantes capaces de hacer más llevadero el tiempo de hospitalización.
La iniciativa también permitió al claustro comenzar el curso reforzando la importancia del trabajo en equipo y de la implicación social de la comunidad educativa. La experiencia compartida entre las docentes se convirtió en una oportunidad para reflexionar sobre el verdadero sentido de la educación y sobre el papel que los centros escolares pueden desempeñar fuera de sus aulas.
Desde el CEIP Doctor Borràs se destaca el valor de estas acciones, que conectan la enseñanza con la vida y muestran que la educación también se construye mediante experiencias, emociones y ejemplos. La visita al Hospital La Fe recordó a las participantes que acompañar, escuchar y regalar tiempo puede ser tan importante como cualquier otra forma de ayuda.
Asimismo, el encuentro permitió visibilizar la realidad de los niños hospitalizados y la necesidad de ofrecerles espacios de normalidad, juego y creatividad. En este sentido, iniciativas como la desarrollada junto a la Fundación Pequeño Deseo contribuyen a humanizar la atención hospitalaria y a poner en el centro las necesidades emocionales de los menores.
El claustro del CEIP Doctor Borràs de Alfarrasí ha iniciado así el curso con una experiencia única, en la que el corazón y la humanidad ocuparon un lugar protagonista. Una jornada que dejó huella en las maestras y que, sin duda, también llevó ilusión a los niños y niñas que participaron en ella.
Porque educar es enseñar, pero también acompañar. Y, en ocasiones, una mañana compartida, unas sencillas manualidades y una sonrisa pueden convertirse en un recuerdo inolvidable.
