En nuestras aulas de Infantil de 4 años hemos vivido una experiencia sensorial llena de color, diversión y aprendizaje. Los peques participaron en una original actividad diseñada para practicar el uso de las tijeras de una forma segura, creativa y muy motivadora.
Para comenzar, cocimos espaguetis que más tarde se transformaron en un material sorprendente y llamativo. Cada niño y niña eligió su color favorito y teñimos los espaguetis juntos, observando cómo cambiaban de apariencia y se convertían en auténticos “hilos” de colores brillantes. Una vez listos, llegó el momento más emocionante: manipularlos libremente. Los pequeños exploraron sus texturas, los estiraron, los aplastaron, los mezclaron y jugaron con ellos, estimulando su curiosidad y desarrollando su sensibilidad táctil.
Cuando ya habían experimentado a fondo, pasamos a la parte central de la actividad: cortar los espaguetis con tijeras de plastilina. Con paciencia y entusiasmo, fueron realizando pequeños cortes, trabajando sin darse cuenta aspectos fundamentales para su desarrollo.
Y es que, además de pasarlo en grande, esta sencilla propuesta didáctica nos permite trabajar la motricidad fina, tan importante en estas edades. Gracias a este tipo de experiencias, los niños y niñas fortalecen los músculos de manos y dedos, mejoran la coordinación ojo-mano y adquieren la destreza necesaria para retos futuros como escribir, abotonarse la ropa o recortar con mayor precisión. También fomentamos la autonomía, la concentración y la creatividad.
