Moverse para aprender: la importancia de la psicomotricidad

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25 de marzo de 2026

En el aula de 2 años damos mucha importancia al movimiento, porque moverse no es solo jugar: es aprender, crecer y descubrir el mundo.

La psicomotricidad es la forma en la que los niños y niñas utilizan su cuerpo para relacionarse con lo que les rodea. A través del movimiento desarrollan no solo su cuerpo, sino también su mente, sus emociones y su forma de comunicarse.

Como señala el psicomotricista Saúl López, “el cuerpo en movimiento es el primer lenguaje del aprendizaje”.

Cuando un niño corre, salta, trepa o se arrastra, está fortaleciendo su cuerpo, pero también está aprendiendo a pensar, a decidir y a confiar en sí mismo.


🌱 La importancia del movimiento desde la infancia

La pedagoga Emmi Pikler, referente en el desarrollo infantil, defendía que «Cuando un niño actúa por iniciativa e interés propio, adquiere capacidades y conocimientos mucho más sólidos que cuando intentamos enseñarle». Esto significa que cuando respetamos el ritmo de cada niño y le damos oportunidades para moverse libremente, estamos favoreciendo un desarrollo más sano y equilibrado.

En esta misma línea, Bernard Aucouturier, creador de la práctica psicomotriz, habla de la importancia del movimiento como forma de expresión emocional y relación con los demás. A través de la llamada psicomotricidad relacional, el niño no solo se mueve, sino que expresa lo que siente, construye su identidad y se relaciona con el entorno y con los otros.

El movimiento, por tanto, no es solo físico: es también emocional y social.


🧠 ¿Qué observamos en el juego psicomotor?

Cuando los niños juegan libremente en las sesiones de psicomotricidad, podemos observar aspectos muy importantes de su desarrollo:

  • Cómo exploran el espacio (si se mueven con seguridad o necesitan más tiempo)
  • Cómo utilizan su cuerpo (si saltan, trepan, se esconden, corren…)
  • Cómo se relacionan con los demás (si juegan solos, en paralelo o con otros niños)
  • Cómo expresan sus emociones (alegría, miedo, inseguridad, entusiasmo…)
  • Si repiten acciones, lo que les ayuda a afianzar aprendizajes
  • Su iniciativa: si proponen juegos, investigan o esperan indicaciones

Este tipo de juego libre es fundamental porque les permite ser protagonistas de su propio aprendizaje.


🏃‍♂️ ¿Qué podemos observar entre los 2 y 3 años?

Cada niño tiene su propio ritmo, pero hay algunos aspectos del desarrollo motor que suelen aparecer en esta etapa. Observarlos nos puede ayudar a entender cómo están creciendo:

  • Suben y bajan escaleras (al principio con ayuda, poco a poco de forma más autónoma)
  • Empiezan a correr con mayor coordinación
  • Saltan con los dos pies juntos
  • Intentan dar pequeños saltos hacia adelante
  • Pueden chutar una pelota
  • Comienzan a alternar los pies al subir escalones
  • Mantienen mejor el equilibrio (por ejemplo, caminando sobre líneas o bordillos)
  • Trepan y exploran diferentes alturas con más seguridad

Lo más importante no es que lo hagan “perfecto”, sino que tengan oportunidades para intentarlo.


🧩 Cómo trabajamos la psicomotricidad en el aula

En el aula aprovechamos cualquier ocasión para movernos. Utilizamos materiales sencillos como telas o cartones, que invitan a imaginar, crear y experimentar. También trabajamos con materiales más estructurados como aros, pelotas o colchonetas, con los que organizamos pequeños circuitos que ayudan a desarrollar el equilibrio, la coordinación y la orientación en el espacio.

Además, realizamos sesiones de psicomotricidad más libre, donde los niños y niñas pueden explorar a su ritmo, decidir a qué jugar y cómo hacerlo. En estos momentos, ellos son los protagonistas: experimentan, prueban, se equivocan y vuelven a intentar. Así construyen su propio aprendizaje.


🌳 Ideas para casa y el parque

No hace falta material especial para favorecer el movimiento. El entorno cotidiano ofrece muchas oportunidades:

  • Subir y bajar escaleras con supervisión
  • Jugar en el parque: toboganes, rampas, columpios
  • Caminar por bordillos o líneas en el suelo
  • Saltar en charcos o desde pequeños escalones
  • Jugar con pelotas (lanzar, chutar, rodar)
  • Construir pequeños recorridos con cojines o cajas en casa
  • Bailar, moverse con música, imitar animales

Lo importante es permitir que se muevan, que prueben, que exploren… siempre en un entorno seguro.


💛 Acompañar, respetar y confiar

Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, y es fundamental respetarlo. No se trata de enseñarles a hacer las cosas antes de tiempo, sino de acompañarlos mientras las descubren por sí mismos.

A través del movimiento, no solo trabajan su cuerpo, sino también la confianza, la creatividad, la relación con los demás y el disfrute.

Porque cuando un niño se mueve libremente, está creciendo en todos los sentidos.

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