Moverse para aprender: la importancia de la psicomotricidad
En el aula de 2 años damos mucha importancia al movimiento, porque moverse no es solo jugar: es aprender, crecer y descubrir el mundo.
La psicomotricidad es la forma en la que los niños y niñas utilizan su cuerpo para relacionarse con lo que les rodea. A través del movimiento desarrollan no solo su cuerpo, sino también su mente, sus emociones y su forma de comunicarse.
Como señala el psicomotricista Saúl López, “el cuerpo en movimiento es el primer lenguaje del aprendizaje”.
Cuando un niño corre, salta, trepa o se arrastra, está fortaleciendo su cuerpo, pero también está aprendiendo a pensar, a decidir y a confiar en sí mismo.
🌱 La importancia del movimiento desde la infancia
La pedagoga Emmi Pikler, referente en el desarrollo infantil, defendía que «Cuando un niño actúa por iniciativa e interés propio, adquiere capacidades y conocimientos mucho más sólidos que cuando intentamos enseñarle». Esto significa que cuando respetamos el ritmo de cada niño y le damos oportunidades para moverse libremente, estamos favoreciendo un desarrollo más sano y equilibrado.
En esta misma línea, Bernard Aucouturier, creador de la práctica psicomotriz, habla de la importancia del movimiento como forma de expresión emocional y relación con los demás. A través de la llamada psicomotricidad relacional, el niño no solo se mueve, sino que expresa lo que siente, construye su identidad y se relaciona con el entorno y con los otros.
El movimiento, por tanto, no es solo físico: es también emocional y social.
🧠 ¿Qué observamos en el juego psicomotor?
Cuando los niños juegan libremente en las sesiones de psicomotricidad, podemos observar aspectos muy importantes de su desarrollo:
- Cómo exploran el espacio (si se mueven con seguridad o necesitan más tiempo)
- Cómo utilizan su cuerpo (si saltan, trepan, se esconden, corren…)
- Cómo se relacionan con los demás (si juegan solos, en paralelo o con otros niños)
- Cómo expresan sus emociones (alegría, miedo, inseguridad, entusiasmo…)
- Si repiten acciones, lo que les ayuda a afianzar aprendizajes
- Su iniciativa: si proponen juegos, investigan o esperan indicaciones
Este tipo de juego libre es fundamental porque les permite ser protagonistas de su propio aprendizaje.
🏃♂️ ¿Qué podemos observar entre los 2 y 3 años?
Cada niño tiene su propio ritmo, pero hay algunos aspectos del desarrollo motor que suelen aparecer en esta etapa. Observarlos nos puede ayudar a entender cómo están creciendo:
- Suben y bajan escaleras (al principio con ayuda, poco a poco de forma más autónoma)
- Empiezan a correr con mayor coordinación
- Saltan con los dos pies juntos
- Intentan dar pequeños saltos hacia adelante
- Pueden chutar una pelota
- Comienzan a alternar los pies al subir escalones
- Mantienen mejor el equilibrio (por ejemplo, caminando sobre líneas o bordillos)
- Trepan y exploran diferentes alturas con más seguridad
Lo más importante no es que lo hagan “perfecto”, sino que tengan oportunidades para intentarlo.
🧩 Cómo trabajamos la psicomotricidad en el aula
En el aula aprovechamos cualquier ocasión para movernos. Utilizamos materiales sencillos como telas o cartones, que invitan a imaginar, crear y experimentar. También trabajamos con materiales más estructurados como aros, pelotas o colchonetas, con los que organizamos pequeños circuitos que ayudan a desarrollar el equilibrio, la coordinación y la orientación en el espacio.
Además, realizamos sesiones de psicomotricidad más libre, donde los niños y niñas pueden explorar a su ritmo, decidir a qué jugar y cómo hacerlo. En estos momentos, ellos son los protagonistas: experimentan, prueban, se equivocan y vuelven a intentar. Así construyen su propio aprendizaje.
🌳 Ideas para casa y el parque
No hace falta material especial para favorecer el movimiento. El entorno cotidiano ofrece muchas oportunidades:
- Subir y bajar escaleras con supervisión
- Jugar en el parque: toboganes, rampas, columpios
- Caminar por bordillos o líneas en el suelo
- Saltar en charcos o desde pequeños escalones
- Jugar con pelotas (lanzar, chutar, rodar)
- Construir pequeños recorridos con cojines o cajas en casa
- Bailar, moverse con música, imitar animales
Lo importante es permitir que se muevan, que prueben, que exploren… siempre en un entorno seguro.
💛 Acompañar, respetar y confiar
Cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, y es fundamental respetarlo. No se trata de enseñarles a hacer las cosas antes de tiempo, sino de acompañarlos mientras las descubren por sí mismos.
A través del movimiento, no solo trabajan su cuerpo, sino también la confianza, la creatividad, la relación con los demás y el disfrute.
Porque cuando un niño se mueve libremente, está creciendo en todos los sentidos.

