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Los Certificados de Ahorro Energético (CAE): una oportunidad para el hogar y para el pequeño instalador

Eficiencia energética
23 de marzo de 2026

Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) se han convertido en una herramienta clave dentro de la transición energética en España, especialmente desde la implantación del sistema regulado por el Real Decreto 36/2023.

Su propósito es muy sencillo: monetizar los ahorros energéticos reales derivados de actuaciones de eficiencia. Cada kWh ahorrado equivale a un CAE, que puede venderse a las empresas energéticas obligadas a compensar consumo.

Esto significa que una familia que mejora su equipo de climatización o un pequeño instalador que ejecuta ese proyecto pueden acceder a un beneficio económico adicional, más allá del ahorro en la factura.

Este ahorro real y directo para el consumidor final viene determinado por la obligación que tienen las empresas energéticas (comercializadoras de gas y electricidad y operadores al por mayor de productos petrolíferos y GLP) a conseguir una cantidad de ahorro energético al año que compense su consumo.

Estas empresas pueden cumplir la obligación pagando al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (gestionado por el IDAE y cuyos fondos se destinan a líneas de ayudas a este tipo de proyectos) o bien liquidando CAE conseguidos por ellas mismas o comprados en el mercado.

Se trata de un ahorro de costes operativos regulados. En términos prácticos, por ejemplo, tomando datos aproximados en una situación determinada, si el pago al FNEE puede costarle a la energética unos 178 €/MWh, los CAE que compensarían dicho coste los podría comprar entre 115 y 140 €/MWh.

Por tanto, la empresa energética tiene un ahorro real que puede estar entre 30 y 60 €/MWh, la diferencia entre pagar al FNEE o comprar CAE.

¿Qué son los CAE?

Un CAE es un documento digital que certifica que se ha logrado un ahorro energético final de 1 kWh gracias a una mejora de eficiencia: sustituir una caldera por aerotermia, cambiar a LED, mejorar el aislamiento, renovar ventanas, etc.

El mecanismo convierte cada kWh no consumido en un valor económico real, ya que las comercializadoras eléctricas y de gas están obligadas a adquirir estos certificados para cumplir con sus objetivos anuales de ahorro.

Beneficios para el cliente doméstico

  • Ahorro económico directo: Las actuaciones que generan CAE (como instalar aerotermia, mejorar el aislamiento o sustituir una caldera antigua) no solo reducen el consumo de energía, sino que permiten obtener una compensación económica adicional por los certificados generados. El ahorro energético deja de ser solo un esfuerzo ecológico y pasa a convertirse en una inversión con retorno.
  • Más accesibilidad a instalaciones eficientes: La posibilidad de monetizar los CAE hace que tecnologías como la bomba de calor, la ventilación mecánica con recuperador, o la climatización más eficiente sean más asequibles. Por tanto, cualquier particular, puede registrar su actuación y obtener ingresos derivados del ahorro.
  • Mayor confort y menor dependencia energética: Al reducir el consumo, se reduce también la exposición a precios energéticos volátiles y se gana confort térmico gracias a equipos más modernos y eficientes.

Beneficios para el pequeño instalador de climatización y calefacción

  • Una nueva línea de negocio con valor añadido: El sistema CAE abre un mercado en el que el instalador no solo ejecuta la mejora, sino que puede gestionar o asesorar sobre la obtención de CAE para el cliente. Esto aumenta la diferenciación frente a competidores.
  • Incremento de la demanda: Al recibir una compensación económica adicional, más clientes se animan a renovar sus sistemas, lo que impulsa la actividad del instalador. Empresas energéticas y organismos indican que la aerotermia y los sistemas más eficientes están entre las actuaciones más rentables y demandadas.
  • Fidelización y confianza del cliente: Explicar y gestionar el proceso CAE convierte al instalador en un asesor energético cercano y fiable. Esto mejora la relación con el cliente y aumenta la probabilidad de futuras contrataciones o mantenimientos.
  • Participación en un mercado estable y creciente: El sistema CAE busca continuidad y previsión a medio y largo plazo, lo que beneficia a los profesionales que quieran incorporarlo a su cartera de servicios.

¿Qué actuaciones domésticas generan más CAE?

Según las guías oficiales, algunas de las mejoras más habituales y rentables para el hogar son:

  • Sustitución de calderas por bombas de calor / aerotermia: Tendríamos un ahorro energético anual entre 30–60 % según uso.
  • Iluminación LED: Ahorros del 50–80 % del consumo en iluminación.
  • Aislamiento térmico / rehabilitación de envolvente: Entre 20–30 % de ahorro energético en el edificio.

Conclusión

Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) representan una ventaja clara para el mercado doméstico:

  • El cliente ahorra, recibe una compensación y mejora el confort de su hogar.
  • El instalador amplía su negocio, se diferencia y participa en un mercado creciente y respaldado por normativa europea.

En un contexto donde la eficiencia energética es clave, los CAE se presentan como una herramienta que beneficia a todos: al usuario final, al profesional instalador y al conjunto del sistema energético.

Saludos.

Eladio Fernández

e.fernandezzaragoz@edu.gva.es

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