El proyecto Erasmus+VET, cofinanciado por la Unión Europea y desarrollado por el IES Miguel Hernández durante este curso, contempla acciones de formación para docentes en el extranjero. En concreto, se han seleccionado cursos de una semana que permiten adquirir e intercambiar conocimientos con otros profesionales europeos, en línea con los objetivos de convivencia, sostenibilidad y calidad educativa que marcan nuestro proyecto.



Durante la semana del 24 al 29 de marzo de 2025, participé en el curso “EnvironmentalAwareness and Education: How to Green YourSchool”, en la ciudad de Lisboa (Portugal).
Esta formación me permitió reflexionar sobre cómo incorporar la naturaleza en nuestra forma de enseñar. Desde la organización del aula hasta el diseño de actividades, pasando por la propia conciencia medioambiental del profesorado, se nos invitó a repensar el papel de los entornos naturales en el proceso educativo. Aprendimos estrategias para integrar el medio ambiente en la programación de aula y en el día a día de la enseñanza, incluso en contextos urbanos.
Una de las experiencias más enriquecedoras fue realizar actividades al aire libre junto al mar. Fue en ese momento cuando tomé conciencia de que, viviendo en Alicante, rara vez incluyo la playa —o cualquier otro entorno natural cercano— como recurso educativo. Esta toma de conciencia ha supuesto un punto de inflexión personal y profesional.
El grupo estaba formado por 16 docentes procedentes de distintos países europeos: Dinamarca, Países Bajos, Eslovenia, Estonia, Suecia, República Checa, Austria, Alemania y Polonia. El intercambio de experiencias fue sumamente enriquecedor. Pero si algo quiero destacar de esta movilidad es la oportunidad de detenerme. De salir del ritmo frenético del día a día y, en un entorno distendido y relajado, replantearme aspectos fundamentales de mi labor como docente. Esta pausa consciente ha tenido un impacto muy positivo, tanto a nivel personal como profesional.
Finalmente, estos encuentros fortalecen el sentimiento de pertenencia a una comunidad europea que comparte valores, retos y aspiraciones comunes. A quienes estén considerando participar en una movilidad Erasmus+, solo puedo animarles a hacerlo: más allá de la formación específica, supone una oportunidad para crecer, conectar y transformar nuestra mirada sobre la educación.



