Se acerca el 14 de febrero y justo ese día se conmemorarán las buenas obras realizadas por San Valentín de Roma relacionadas con el concepto universal de la afectividad y el amor. Una festividad cristiana que da pie a desmontar algunos de los mitos más asumidos por la sociedad sobre el amor romántico, es decir, algunas creencias que sustentan las posiciones de masculinidad y feminidad tradicional en las relaciones afectivo-sexuales.
– “El amor entre dos personas es la única cosa necesaria en una relación”: en una relación de pareja, una persona nunca va a poder cubrir todas las necesidades de la otra. En otros espacios de tu vida existen también personas que son imprescindibles e importantes.
– “Si quiero a alguien tengo que contárselo todo”: para que cada miembro de la pareja se sienta libre es necesario que tenga su propio espacio privado, un espacio que debe ser respetado. No tienes por qué contárselo todo.
– “Una persona puede cambiar por amor”: uno de los mitos más asumidos por la sociedad es este. Hay que dejar claro que nadie cambia por amor, las personas cambian o evolucionan por deseo propio y no por satisfacer a la otra persona. No es tu tarea que una persona cambie, es de ella misma. Y, por supuesto, tu felicidad no puede depender de que esa persona cambie o no.
– “Cuando quiero a alguien debo hacer todo lo que me pida”: aquí hay que hacer una pequeña diferenciación. El amor y la entrega incondicional no son lo mismo. El amor equivale a respetar las decisiones personales y LIBRES de ambos y la entrega incondicional equivale a la sumisión. Esto es, amar a alguien no significa hacer lo que sea para complacer a ese alguien, no existe obligación alguna para con ello.
– “Los celos son una prueba fuerte de amor”: cuánto daño hace esta afirmación cada vez que se escucha en la TV. Los celos significan inseguridad. Los celos significan desconfianza. Los celos significan poca autoestima. Los celos significan posesión de la otra persona.
– “Quien bien te quiere te hará sufrir”: no se necesita mucho espacio para desmontar este mito. Algo no funciona cuando mantienes una relación de pareja con alguien que te hace infeliz. No tiene más.
Para terminar, dejo aquí unas palabras del psicólogo humanista Joan Garriga:
“El buen amor se reconoce porque en él somos exactamente como somos, y dejamos que el otro sea exactamente como es, porque se orienta al presente y hacia lo que está por venir en lugar de atarnos al pasado y, sobre todo, porque produce bienestar y realización”.
