En el aula hemos disfrutado de una experiencia sensorial muy especial: hemos pintado con café. Los niños y niñas han podido descubrir su color, el olor intenso y la textura del líquido mientras experimentaban libremente con los pinceles, las manos y diferentes materiales.
Ha sido una propuesta tranquila y relajante, que ha despertado curiosidad y ha invitado a la expresión libre. Cada cual ha podido seguir su ritmo y probar nuevas formas de hacer, sintiéndose valorado y capaz.
A través de esta actividad hemos trabajado la atención, la motricidad fina y sobre todo la conexión con los sentidos. El café nos ha llevado a explorar desde la calma, compartiendo momentos de observación y alegría dentro de nuestro espacio de aula.

