En un aula de niños y niñas de 2 años, las actividades de experimentación y juego con el agua son fundamentales para favorecer el desarrollo sensorial, motor y cognitivo. A través de trasvases entre recipientes, el uso de embudos, vasos o cucharas, coladores y diversos recipientes(grandes y pequeños) los pequeños descubren conceptos básicos como lleno y vacío, mucho y poco, además de mejorar la coordinación óculo-manual y la precisión de sus movimientos. Estas experiencias despiertan su curiosidad natural, fomentan la exploración autónoma y enriquecen el aprendizaje mediante el juego.




