Del 19 al 21 de mayo, el alumnado disfrutó de un inolvidable viaje de final de curso al albergue de Alborache, una experiencia llena de emociones, camaradería y contacto con la natura. Durante dos días llenos de actividades, los estudiantes participaron en tirolina, puente tibetano, tiro con arco e hicieron una impresionante ruta de senderismo por la zona de Buñol.
El entorno natural fue el gran protagonista: ríos, cascadas y senders rodeados de vegetación ofrecieron el marco perfecto para desconectar, aprender y convivir en grupo. Esta experiencia no solo sirvió para celebrar el final de una etapa escolar, sino también para reforzar vínculos, superar retos personales y disfrutar del aire libre en un ambiente seguro y educativo






