El verano pasado una tortuga boba desovó en la playa de Poniente, los huevos se llevaron al Oceanografic de Valencia para que pudieran ser incubados. Ayer, un año después, las clases de cuarto del Ceip La Cala ayudaron a las tortugas, que lograron nacer, a volver al mar. Fue una gran experiencia de la que, además de pasarlo genial, aprendieron muchas cosas de estos animales.

