Para la conservación de los murciélagos es de gran importancia promover la protección de los refugios y la regulación del uso de biocidas, tanto en zonas agrícolas como en desvanes, así como incrementar las campañas informativas y las actividades de educación ambiental.
Además de los murciélagos, las aves insectívoras también están sufriendo un declive de sus poblaciones debido al uso de insecticidas y pesticidas, a la intensificación de la agricultura y a la falta de huecos como refugio o para anidar en edificios modernos o tras la restauración y rehabilitación de edificios antiguos.
Estas aves tienen una función esencial en el funcionamiento de los ecosistemas y de los servicios que éstos ofrecen a la ciudadanía, como la resiliencia frente al cambio climático, la prevención frente a plagas y vectores de enfermedades, la oferta de actividades de ocio o la mejora de la salud y el bienestar (SEO, 2021).
Adicionalmente a la aplicación de medidas en pro de la conservación de los murciélagos, las medidas para la conservación de las aves insectívoras son también una manera de mejorar los hábitats y conservar la biodiversidad. Esta actividad es una propuesta de los agentes medioambientales de la zona.

