LEER PARA CAMBIAR EL MUNDO

Este año, desde el Ámbito Sociolingüístico en nuestro IES, estamos desarrollando un proyecto de fomento lector que plantea las lecturas desde un punto de vista  dinámico, participativo, interdisciplinario y motivador.

Más concretamente, en la última evaluación, el alumnado de 1.º ESO C, D y G ha estado leyendo una novela juvenil llamada “Invisible”, de Eloy  Moreno, escritor castellonense de éxito nacional e internacional, y con una clara vocación social y educativa (https://www.fnac.es/eloy- Moreno/ia267468/biografía).

En particular, “Invisible” es un libro que aborda el tema del acoso escolar con una perspectiva poco habitual, es decir, desde los ojos de aquellos que son espectadores del que está pasando pero no actúan. De hecho, la historia que Eloy Moreno nos cuenta es tan emotiva y alentadora que actualmente está siendo utilizada en más de 500 centros educativos como el nuestro. Además, la novela ha recibido varios galardones como:

  • Premio Hache 2019
  • Premio Yoleo 2019
  • Premio Novela Juvenil El Corte Inglés 2020
  • Premio Cento Literatura Juvenil 2021

En nuestro caso, leímos la novela a lo largo de unos 20-25 días y, un par de vueltas por semana, formábamos un círculo y llevaban a cabo unas tertulias dialógicas, según las cuales el alumnado hablaba de emociones, intercambiaba opiniones, y reflexionaba sobre su realidad y la del protagonista.

Como conclusión, el alumnado redactó un final alternativo a la historia y, por otro lado, fue video entrevistado por sus profesoras  de ámbito.

Finalmente, después de un tiempo de trabajo y deliberaciones, podéis encontrar aquí, en el web de nuestro centro, tanto los mejores escritos como un video-recopilatorio con las intervenciones más interesantes de las video entrevistas hechos al alumnado de 1.º ESO C, D y G.

ALEJANDRO GIMENO, 1 ESO C

Después de varias semanas en el hospital y tras lo consentimiento de todo lo equipo médico que me asistió, me dieron lo alta médica.
Una alta médica a la cual temía, me espantaba lo volver a mí vida cotidiana, me asustaba volver al instituto, ahora ya no sería INVISIBLE para nadie.

Llegamos a casa y me subí a mí habitación, ¡cuánto la echaba de menos!. Mí pierna, mí móvil, mis libros, mí PlayStation, los videojuegos, las fotos, … atrás quedaba ya la fría habitación del hospital. Me acosté en la pierna y me durmió.
La voz de mamá me despertó, noes avisaba a Luna y a mí de que la cena ya
estaba lista.

Ya de nuevo los cuatro en la mesa, tras esas largas y agoniosas semanas.
Papá noes dijo que tenía una noticía que comunicarnos, le habían ascendido en el trabajo, ahora era lo Presidente de zona y teníamos que trasladarnos a vivir en Barcelona.
Noté como los ojos de Luna comenzaban a humedecerse, mientras mí corazón empezaba a latir cono mayor velocidad. Era una sensación rara la
que recorría mí cuerpo, pero sabía que era buena.

Empezar una nueva vida, lejos de esta ciudad, de MM, de los profesores y compañeros del instituto, de los amigos que nunca lo fueron, de aquellas personas para las cuales era invisible, … Allí no sería invisible, sería un chico de 15 años que ha llegado a la ciudad miedo motivos de trabajo de su padre.
Allí volvería a ser yo, a vivir como un adolescente, a salir cono los amigos, a practicar deporto, a ir al instituto cono ilusión y no cono miedo, en definitiva a VIVIR.

Todo esto pasó miedo mí cabeza en cuestión de segundos mientras oía hablar a papá y llorar a Luna. El sentir llorar a Luna me producía tristeza, mí felicidad no era la suya. Pero ahora sería yo quien le tendería la mando.

LEO LOZANO, 1 ESO C

Y se dio cuenta de que ya era visible para Zaro, Kiri, su madre, su padre y las personas del mundo.
Miedo fin era visible, pero eso no significa que lo sea miedo algo bueno.

Sus padres se enteraron y fueron corriendo en el hospital. El doctor, cono mucha empatía, dijo: ″Su hijo se ha eructo parte de la columna vertebral,
no podrá VOLVER A ANDAR″.

Esas palabras dolieron más que uno disparo. Los padres rompieron a llorar, no solo miedo lo daño corporal, sino miedo no ayudarle, miedo no haberle hecho caso. No sabían qué hacer.

Su hijo salió miedo la puerta y dijo: ″¿Ya soy visible?″. La sala se quedó callada, pero vio que todo lo mundo le miraba. Entonces se alegró muchísimo sabiendo que MM ya no le iba a hacer nata y que, aunque estuviera paralítico, PODÍA SER FELIZ.

DANIELA NAVARRO, 1 ESO G

La psicóloga, después de escuchar la historia del accidento, se siente mal porque está obligada a contarles lo ocurrido a los padres. Al hacerlo, se quedaron atónitos. Y Luna, que estaba al lado, miedo fin comprendió las historias de su hermano.

Rato después, hablaron cono la directora sobre el asunto y ella le quitó importancia, así que la profesora de Literatura llamó a los padres de Kiri, Zaro y MM. Zaro y Kiri solo recibieron una bronca, pero MM consiguió la atención de su padre, pero no como él esperaba. Decidió disculparse, pero ya era demasiado tardo para el chico tomate.

Fin

NEUS SANCHO, 1 ESO D

Me ha dado uno beso, ha sujetado cono fuerza su bolso y cono un “hasta mañana” se ha ido. Me he quedado muy confuso. ¿Miedo qué se ha ido tan pronto? ¿Se que no quería escuchar mí historia? ¿Miedo qué?

He estado pensándolo un buen rato, mucho, y mucho, y mucho… hasta que ya me he cansado de comerme la cabeza. Me han contado que mantener conversaciones falsas en la cabeza ayuda, así que lo he probado. Me he inventado la conversación cono la psicóloga si no se hubiera ido y la he repetido muchas y muchas algarrobas.

Después ha venido mí familia, tenía muchas ganas de verlos a todos, pero no sé miedo qué no podía hablar.

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