En conocimiento del medio, estamos trabajando el cuerpo humano. Es por eso que hemos realizado este experimento. Queríamos saber si podría ser cierta esa expresión que dice: «Tienes huesos de plastilina». ¿Y vosotros que creéis? ¿Lo veis posible?
¡Pues sí! Nosotros lo comprobamos de la siguiente manera. Llevamos huesos hervidos y limpios de pollo, vinagre y tarro de cristal. Pusimos los huesos dentro del bote, los cubrimos de vinagre y lo tapamos durante tres días. A los tres días lanzamos el vinagre y volvimos a rellenarlo con vinagre nuevo. Y a los tres días lo volvimos a abrir y vaciar. Aparte de que hacía mucho olor a vinagre, pudimos comprobar que los huesos se habían ablandado. ¡Se doblaban!
Esto pasa porque el vinagre hace que el calcio (materia dura) que tienen los huesos se disuelva y se convierta en proteína (materia flexible), permitiendo así la flexibilidad de los huesos.
Nos ha gustado hacer este experimento, continuaremos investigando!






