Condenamos rotundamente la agresión injustificada por parte de un agente de las fuerzas de seguridad del Estado hacia una maestra jubilada de 68 años, ocurrida el dia 1 de junio en Valencia. Si algo ha caracterizado siempre las concentraciones y manifestaciones de los profesionales de la educación, ha sido la movilización pacífica, cívica y ejemplar. No tenemos nada que ver con los disturbios y destrozos que a menudo se ven los fines de semana alrededor de los estadios de fútbol, ni con aquellas manifestaciones donde se exaltan banderas anticonstitucionales. El colectivo docente y la comunidad educativa siempre hemos sido un ejemplo de civismo.
