Ayer miércoles, el colegio vivió una jornada especial en la que mamás del cole se convirtieron en protagonistas del aprendizaje. A través de un taller organizado, el alumnado descubrió el awale —también conocido como oware—, un juego tradicional africano con profundas raíces en países como Senegal.
La actividad, que reunió a los estudiantes de diferentes cursos, permitió acercar la cultura senegalesa de una forma práctica, lúdica y participativa. Las familias impulsoras explicaron no solo las reglas del juego, sino también su significado cultural, su historia y el papel que desempeña en la vida cotidiana de muchas comunidades africanas.
Durante el taller, el alumnado aprendió a manejar el tablero —dividido en cavidades— y utilizando hueveras de 12 huecos, y a aplicar estrategias básicas para capturar fichas. Sin embargo, más allá de la mecánica, los organizadores subrayaron el valor simbólico del juego: el awale enseña a pensar, a anticipar movimientos y a respetar al oponente.
“El awale no es solo un juego; es una forma de transmitir valores, de compartir tiempo en comunidad y de mantener viva nuestra cultura”, explicaba una de las madres participantes».
La iniciativa forma parte del compromiso del centro con la educación intercultural y la participación activa de las familias. Actividades como esta no solo enriquecen el currículo, sino que también fomentan el respeto por la diversidad y el interés por otras tradiciones.
Una pequeña semilla africana ha germinado en el colegio, recordando que aprender también puede ser jugar… y compartir.
