Tricología, ¡Ay, mis pelos!
El cuerpo humano es una auténtica obra de ingeniería biológica en la que cada estructura, por pequeña que parezca, cumple una función esencial. La piel, el órgano más extenso del cuerpo, actúa como una barrera protectora frente al medio externo y alberga numerosas estructuras especializadas, entre ellas los folículos pilosos, responsables del crecimiento del pelo.
Aunque lo vemos todos los días, el pelo es mucho más que un simple rasgo estético. Está formado por células queratinizadas y presenta una compleja organización microscópica que refleja información sobre nuestra genética, nuestra salud e incluso nuestro estilo de vida. Su estudio, conocido como tricología, permite comprender cómo se forma, cuáles son sus partes (raíz, bulbo, cutícula, córtex y médula) y qué funciones desempeña en la protección y regulación del organismo.
EL ALUMNADO ESTUDIA SUS PELOS
En esta actividad, el alumnado se convertirá en auténticos investigadores de su propio cuerpo. A partir de muestras de su cabello, explorarán el pelo a tres niveles de observación: primero con la lupa binocular, para analizar su estructura general; después con el microscopio óptico, para descubrir detalles invisibles a simple vista; y finalmente con el microscopio digital, que permitirá ampliar, capturar imágenes y comparar características con gran precisión.
Este viaje desde lo visible hasta lo microscópico ayudará a comprender que nuestro cuerpo está formado por estructuras extraordinarias que esconden una gran complejidad. Porque, a veces, para conocernos mejor, solo hace falta mirar… con pelos y señales.



IMÁGENES DEL PELO A LA LUPA BINOCULAR

IMÁGENES AL MICROSCOPIO ÓPTICO

IMÁGENES AL MICROSCOPIO DIGITAL

Una práctica muy interesante en la que el alumnado ha podido indagar acerca de las características anatómicas y morfológicas de su pelo y de la increíble ciencia invisible que se esconde tras sus pelos.