Nuestros textos sobre la primavera

Expositorio
26 de març de 2026

Nuestra consigna era: ”El campo está lleno de amapolas”

1.

El campo está lleno de amapolas rojas. Es de noche, se escuchan los grillos cantar con un toque especial. De repente aparecen los caracoles, que son el terror de las flores. Cuando los caracoles se van, dejan a las flores doloridas y con heridas. Y vienen las estrellas acompañadas de la luna, con un resplandecer que las hace crecer otra vez. Si las riegas crecerán, pero si las dejas secar, se marchitarán. Si está en mala tierra, se enfadarán, pero si les cambias a una buena, todas se alegrarán.

2.

El campo está lleno de amapolas. Paseando tranquilamente con Pedro, el novio de Tita, a Pedro le encantaban las recetas de Tita. Pedro y Tita se prometieron vivir juntos para siempre. Pedro con las amapolas se enamoraba un poco más de Tita. Tita, haciendo galletas, dulces o hervidos se acercaba mucho más a Pedro. Y con las estrellas y constelaciones el amor se les hace eterno. La vida juntos vivieron, para siempre hasta el fin. Y como decía su actor favorito… ¡hasta el infinito y más allá siempre!

3.

El campo está lleno de amapolas. Ya era primavera, había flores, animales, muchos bichos y hacía calor. El día se alarga y se hace de noche más tarde. También llega la Pascua y ahí, puente de vacaciones. A una niña, que se llama Abril, le gustaba mucho la primavera, y dijo:

-¡Me encanta la primavera! En primavera, siempre voy a mi pueblo y me lo paso muy bien.

Ese día se fue a su pueblo y se lo pasó muy bien. Los días se le pasaron muy rápido y se acabó la primavera. Al año siguiente volvió a su pueblo, se sorprendió al no ver nada y decidió plantar ella sus propias flores y plantas.

4.

El campo está lleno de amapolas, pero nunca había visto una. Eran bonitas así que cogí algunas. Me las llevé a mi tienda, junto a las margaritas. Un viejo como yo vino a comprarme todas las que tenía. Como en el publo nadie las había visto, todos estaban sorprendidos. Es por eso que todos los días iba al campo a coger flores y a ver las abejas polinizar. La primavera llegaba y cada vez había más flores, así que vendía más. Pero con la primavera llegó un proyecto: querían construir un edificio en mi campo. Como no lo pude impedir, me ofrecieron construir un jardín en el tejado del edificio. Se me acabó el campo, pero no la primavera.

5.

El campo está lleno de amapolas, pero Vera nunca había visto una. Cuando las vio, fue corriendo y con ilusión a tocarlas. A vera le llegó el olor de las amapolas. Y pensó: ”¡Ya estamos en primavera!”

Cuando su madre la llamó, ella no quería irse. Al final, aceptó y ya tenía otro hogar para vivir. Desde aquel momento, ese era su lugar preferido, cada día iba y se lo pasaba bomba. Regaba las flores, buscaba mariposas y sobre todo corría y dibujaba. Alguna vez hasta se llevaba un amigo para poder comer cereales con trigo.

6.

El campo está lleno de amapolas, margaritas, rosas y petunias. Los árboles decorados de fruta: plátanos, naranjas, manzanas, peras…

En primavera la temperatura está regulada y todo el mundo vive feliz. Pues imagínate un mundo donde solo es primavera. Donde nunca hace calor ni frío.

Pues hay un mito donde un niñito muy muy pequeñito que vive en ese mundo, odia la primavera. Porque, básicamente, odia: las flores, las plantas, los árboles y las frutas.

Todo el pueblo se preguntaba por qué no le gustaba la primavera. La razón es que no le gustaba siempre sentir el mismo tiempo. Le gustaba: bañarse en la piscina, hacer muñecos de nieve, coger hojas de otoño y tirarlas al cielo…

Es por eso que construyó un cohete espacial con metal, cartón, motores y muchas cosas más. Como era chiquitito, no le hizo falta más. Fue al espacio y no lo vieron más.

7.

El campo está lleno de amapolas, amarillas y rojas.

El sol reluce y las flores se lucen.

Los animales salen porque el olor de las amapolas les atraen. La gente sale a causa del sol brillante.

De repente apareció el conejo de pascua buscando ayudantes para esconder los huevos de pascua.

Se acordó de sus conejitos y fue a preguntar si querían ayudarle. Sus conejitos le contestaron:

-Nos encantaría, pero tenemos planes- dijeron al unísono.

El conejo lo entendió y, con su heramano, los huevos escondió.

8.

El campo está lleno de amapolas o por lo menos estaba. Esta primavera fuimos: Blanca, Vera, Aitana y yo al campo donde había más de 1000 amapolas. Este año cuando fuimos todas al campo, no quedaba ni una. Tampoco había ningún animal, ni insecto. Era muy raro. Así que decidimos ir por todo el campo a ver si encontrábamos alguna pista sobre el por qué no había ni animales ni plantas. Después de revisar todo el campo, en el que no había ni un alma, decidimos ir a mi casa a por agua, porque habíamos visto que el campo estaba muy seco. Volvimos al campo y echamos agua. Al día siguiente volvimos al campo. Cuando llegamos ya habían crecido un poco. Y a la primavera siguiente… ¡estaba todo el campo lleno!

9.

El campo está lleno de ampolas, girasoles y rosas. Cuando yo paseaba, las flores florecían y mientras yo cogía, muchas crecían. Y de tantas que había, no me veía ni las zapatillas. A mí siempre me han gustado las flores de verano, pero ahora que es primavera, las flores son completas y la naturaleza está entera.

10.

El campo está lleno de amapolas porque ya estamos en primavera. También hay rosas y tulipanes. Todo empieza cuando estaba tranquilamente en mi casa, jugando al escondite. De repente, me dijo mi madre que tenñia que ir al campo para que me de el aire. Yo le dije que no quería ir porque me daba pereza. Al final, mi madre me obligó a ir. Me dijo que fuera con mi perro y le dije que vale. Le pregunté que si podía ir conmigo, me dijo que sí. Al final, en el campo lo pasamos muy bien y le regalé tres amapolas. Jugué con mi perro y me mordió 5 veces.

Al volver a casa, me puse a escribir en mi diario lo que había hecho y me fui a dormir.

Al día siguiente, en el mismo campo de ayer, me encontré a mi amigo Marc y estuvimos jugando todo el rato. Al terminar el día, Marc se quedó en mi casa a dormir. Me dijo que había soñado con el campo, pero soñó que el campo se quemaba. Yo le consolé y nos fuimos a dormir. Al final todos los días íbamos al campo.

11.

El campo está lleno de amapolas y el agricultor no puede cultivar.

Puso una queja al ayuntamiento para que quiten las amapolas, pero el ayuntamiento le dijo que no. Entonces, como se enfadó, se fue a su pueblo, donde tenía más campos, pero allí pasaba lo mismo: las amapolas habían invadido los campos.

Entonces, fue a los campos de sus amigos y de camino, cuando se los encontró, fueron todos juntos. Cuando los vieron, estaban todos llenos de amapolas… y el cultivador se fue a otro pueblo. Cuando llegó, acordó con el ayuntamiento que le quitaran una parte de las amapolas y aceptaron, para que el cultivador pudiera seguir cultivando.

12.

El campo está lleno de amapolas rosas, insectos, animales y huevos de pascua. Estaba lleno de vegetación, también en la primavera el ”golem” de piedra despierta. Junto a los demás ”golems”: el de agua y el de montaña. Cada año se enfrenta para ver cuál es el mejor, porque los Dioses concecen un deseo al ganador. El de piedra era un novato en eso, entonces, se rendía siempre, pero un año cambiará todo. Observando la naturaleza, los monos lo capturaron, lo obligaron a hacer cosas, destruyó aldeas y lo encerraron en una casa.

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