TAREA: ESTUDIO DE NUESTRO PROPIO ROSTRO
Para poder hacer este trabajo, primero tenemos que estudiar un poquito de morfología facial.

¿Te has planteado alguna vez por qué unas caras nos parecen más atractivas que otras?

¿Qué cara os parece más bonita? ¿La A?
Pues aunque no lo creas, esto tiene una explicación teórica …
REGLA DE LOS TERCIOS
Se considera que un rostro es armónico o equilibrado cuando se puede dividir en el plano horizontal en tres franjas iguales: Desde la línea del nacimiento del cabello hasta el nacimiento de la nariz, desde el nacimiento de la nariz hasta la base de la nariz, desde la base de la nariz, hasta el final del mentón.
Si en un rostro estas tres zonas miden lo mismo, lo percibimos como más bello.



Volviendo a la primera fotografía que presentaba 3 rostros diferentes, si te das cuenta, en la fotografía B, el chico tiene una zona central muy corta. En la fotografía C, la chica tiene una franja inferior muy larga. Por eso, no percibimos sus rostros como armónicos.
Además, podemos dividir el tercio inferior a su vez en tres tercios: primer tercio (labio superior) segundo y tercer tercio (labio inferior y mentón). Mira la foto de abajo para entenderlo mejor.

EJERCICIO Nº1:
Para realizar este ejercicio utilizaremos una de las fotos frontales de vuestro propio rostro.
Divide tu foto según la regla de los tres tercios y comprueba si las tres zonas miden lo mismo. Después, divide el tercio inferior en labio superior – labio inferio mentón, para ver si se da la proporción que se explica arriba.
SIMETRÍA
Ya hemos analizado cómo, los rostros que son armónicos en el plano horizontal, suelen resultar más bellos. Pues bien, en el plano vertical pasa lo mismo. Aunque ningún ser humano tiene un rostro perfectamente simétrico, algunos estudios han demostrado que las personas con rasgos faciales simétricos tienden a ser más atractivas.
Vamos a hacer ahora un ejercicio en el que podremos analizar cómo de asimétrico es nuestro rostro.

EJERCICIO Nº2:
Para la realización de este ejercicio utilizaremos 2 fotos frontales + la misma foto frontal invertida.
Divide tu foto en dos mitades tomando como referencia para dividirla la línea vertical que divide la nariz en dos partes iguales.
Después, une con celo tus dos partes derechas del rostro y tus dos partes izquierdas.
Crea un tríptico con el resultado: En una parte, la imagen con dos mitades izquierdas, en el centro tu rostro normal y en la otra parte, el resultado de unir dos mitades derechas.
Ahora, compara los dos «nuevos rostros» con tu rostro original.
¿Qué es lo que aprecias? Si no hay mucha diferencia entre los 3 rostros, es que eres una persona bastante simétrica.
En la foto de abajo tienes un ejemplo de cómo debes presentar tu ejercicio.

DISTRIBUCIÓN DE LAS FACCIONES DENTRO DEL ÁREA DEL ROSTRO
Hasta ahora hemos hablado de la armonía-simetría tanto en el plano horizontal como en el plano vertical, teniendo en cuenta la línea que delimita el rostro. Pero … dentro de esa línea geométrica, las facciones pueden estar distribuidas de forma proporcional o no. Esto también influirá en que percibamos el rostro más o menos bello.
A veces, nos podemos encontrar un rostro irregular, con los rasgos muy proporcionados y bien distribuídos y lo contrario, podemos encontrar un rostro ovalado perfecto en el que los rasgos estén distribuidos sin armonía y que por lo tanto nos resulten menos bellos.
Y … ¿para qué necesitamos conocer estos conceptos?
Es importante que conozcamos estos conocimientos teóricos porque, a través de las técnicas de embellecimiento de la mirada, buscamos realzar la simetría y armonía del rostro. Procedimientos como el laminado, el lifting o las extensiones de pestañas y cejas, no solo mejoran la apariencia de los ojos, sino que también equilibran y destacan los rasgos faciales. Esto hará que nuestra clienta se sienta más favorecida y perciba nuestro trabajo como un servicio profesional y de alta calidad.

