¿Por qué envolvemos con mantas los jabones?
Envolver el jabón artesanal en mantas, toallas o telas gruesas inmediatamente después de verterlo en el molde es un paso fundamental en la técnica de saponificación en frío.
La razón principal es mantener el calor generado por la propia reacción química (saponificación), lo que permite que el jabón pase por lo que se conoce como «fase de gel».
Aquí te detallamos los motivos principales:
- Fomentar la Fase de Gel: Al abrigar el jabón, se mantiene el calor interno (que puede alcanzar altas temperaturas). Esto hace que el jabón se vuelva ligeramente translúcido, dando colores más vibrantes y una textura más suave y brillante.
- Acelerar la Saponificación: Al mantener el jabón caliente, la reacción química se completa más rápido. Esto permite que la barra se endurezca antes y pueda desmoldarse y cortarse en menos tiempo.
- Evitar la «Ceniza de Sosa» (Soda Ash): La manta actúa como una barrera contra el aire. Si el jabón se enfría muy rápido o se expone al aire, se forma una capa blanca polvorienta (ceniza de sosa) en la superficie. Abrigarlo ayuda a prevenirla.
- Temperatura constante: Evita que el jabón se enfríe de manera desigual, lo que podría provocar que solo la parte central se gelifique (gel parcial), creando un anillo interior de color diferente.
En resumen, se envuelve en mantas para mantener el calor, acelerar el curado y asegurar una apariencia estética más vibrante y uniforme.
(Respuesta generada por la IA de Google).