Iniciamos la Cuaresma en la Parroquia Virgen del Carmen de Onda
El pasado miércoles, los alumnos de quinto de Primaria participaron en la celebración de la imposición de la ceniza en la Parroquia Virgen del Carmen de Onda, un momento profundamente significativo con el que comenzamos el tiempo litúrgico de la Cuaresma.
El Miércoles de Ceniza marca el inicio de un camino espiritual de cuarenta días que nos conduce hacia la Pascua. La ceniza, impuesta sobre nuestra frente, es un signo de humildad y conversión. Nos recuerda que somos frágiles y que necesitamos volver nuestro corazón hacia Dios. Nos invita a dejar atrás todo lo que nos aleja del amor…como el egoísmo, las peleas, las faltas de respeto o la falta de perdón; y nos anima a actuar con bondad, dejando que Él guíe nuestros pasos, confiándole nuestra vida y diciéndole: “Señor, ayúdame a cambiar y a caminar contigo”.
Durante la celebración, nuestros alumnos participaron con actitud respetuosa y recogida, comprendiendo que la Cuaresma es un tiempo especial para crecer interiormente. Para reconocer aquello que podemos cambiar para ser más generosos, más pacientes, más solidarios y más atentos a las necesidades de los demás. Escuchamos las palabras: “Conviértete y cree en el Evangelio”, una invitación clara a revisar nuestra vida y a renovar nuestro compromiso cristiano.
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al padre Goyo, párroco de la Parroquia Virgen del Carmen, por su disponibilidad, cercanía y colaboración. Por guiar la iniciativa de la asignatura de religión del CEIP Maestre Caballero facilitando con gran flexibilidad la organización de la celebración. Valoramos especialmente su buena acogida, su trato amable y su disposición para acompañarnos en estos momentos tan importantes del calendario litúrgico. Su dedicación y compromiso son un verdadero testimonio de servicio y entrega a la comunidad.
Desde la docencia de la asignatura, continuaremos orientando a nuestros alumnos de manera especial a través de diversas dinámicas adaptadas a su edad. Nos centraremos especialmente en los tres pilares propios del camino cuaresmal: la oración, para fortalecer nuestra relación con Dios; el ayuno, como gesto de dominio propio y sencillez; y la limosna, como expresión concreta de caridad y ayuda al prójimo. De este modo, viviremos la Cuaresma de forma consciente y activa, entendiendo que cada pequeño paso cuenta.
Caminemos juntos hacia la Pascua con un corazón renovado y lleno de esperanza.











